Carta de tres juezas a la víctima de La Manada

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    20MINUTOS.ES

    • Dalila Dopazo, Nekane San Miguel y Angels Vivas han contado en una carta su “lectura de la sentencia”.
    • Remiten al juzgado la publicación de los datos de la víctima de la Manada.

    Tres juezas españolas han publicado una carta abierta dirigida a la víctima de La Manada en la que han pedido “disculpas por sentir la necesidad de contar nuestra lectura de la sentencia” y han manifestado su desacuerdo con la pena de 9 años a cada uno de los acusados y concuerdan con las reacciones que condenan que el tribunal haya visto abuso, pero no violación.

    “La reacción de la gente ha incomodado a una buena parte de quienes cada día hemos de sentenciar”, sostienen las juezas Dalila Dopazo (magistrada en Lugo), Nekane San Miguel (magistrada en Bilbao) y Angels Vivas (magistrada en Barcelona) en la carta publicada este domingo en Viento Sur.

    No obstante, indican que a partir de esa “reacción de mujeres y movimientos feministas” se debe “analizar con sosiego” el debate sobre cambiar el actual sistema penal “androcéntrico y con graves sesgos sexistas”.

    En opinión de las tres magistradas, “el tribunal (dos sobre tres) ha creído tu relato y lo ha declarado probado, con evidencia, más allá de toda duda razonable. Si no te hubieran creído, es imposible escribir lo que se dice en los hechos probados de la sentencia”.

    “Se ha dicho que la sentencia coloca a las mujeres en una grave situación de riesgo, pero no leemos en ella nada que nos lleve a esa conclusión, porque la sentencia analiza algo que vemos cada día, y que es que cada mujer reacciona de modo distinto ante un ataque”, han proseguido en su mensaje a la víctima.

    Discrepancias con la sentencia

    No obstante, las tres juezas sí han manifestado sus discrepancias respecto a la parte de la sentencia donde determina que existió abuso y no violación (agresión sexual).

    “Si se describen unos hechos probados como los que hemos leído, es imposible que la gente esté conforme con llamar abuso a esos hechos”, por lo que, a su juicio, “mantener esa palabra en el Código Penal para referirse a las relaciones sexuales no consentidas parte de la idea de que las mujeres seguimos siendo objetos para servir al placer del hombre, y que solo si se exceden los hombres en ese uso se les castiga, pero solo si se exceden”.

    En este sentido, “la gente ha protestado porque han considerado que estamos ante una violación, y en esto sí estamos de acuerdo“.

    Según las tres magistradas, en el caso de la víctima de La Manada, “los datos objetivos sustentan, refuerzan y asientan la idea” de la violación, que según recoge el Código Penal “es utilizar fuerza, violencia contra la persona violada, y/o intimidarla para acceder sexualmente a ella”.

    “¡Que no se te pase por la cabeza ni un ápice de culpa!”, dicen a la víctima. “Nos gustaría que no pensaras que después de lo que te han hecho vas a padecer secuelas de por vida. No tiene por qué ser así. Ya lo dice la sentencia: ese día no se acabó el mundo ni la vida para ti. Eres joven y valiente, y se nota que tienes a tu alrededor gente que te ayuda y te quiere”, agregan.

    Las juezas han opinado “nueve años de cárcel no es ninguna tontería, pero sí creemos que la pena debió ser mayor porque (ya lo hemos dicho) debió calificarse y castigarse como violación. Además, en la sentencia se declaran probados otros hechos, otros ingredientes que hacen más grave el delito, y por ello, la respuesta del sistema penal debió ser más elevada”.

    Por último, las tres juezas han recalcado que no van a comentar el polémico voto particular de uno de los jueces del tribunal: “Todo acto de juzgar tiene una carga de subjetividad, y sabemos que cuando escribimos una sentencia nos retratamos”.

    Además, han vuelto a reiterar la “valentía, coraje y honestidad” de la víctima. “Estamos seguras de que ha tenido que ser duro, muy duro estar en el centro de esta vorágine, y resistir como lo has hecho porque suponemos que, en más de una ocasión, durante estos largos meses, habrás pensado si no hubiera sido mejor para ti el haberte ido de Pamplona cuando llegó tu madre a recogerte, y no pasar por el Juzgado, pese a que las dos fuisteis conscientes de lo que te habían hecho unos hombres que piensan y tratan a las mujeres como mero objeto”, concluyen.