Celos, mentiras y venganza: los descargos del embajador en Francia contra la mujer que lo denunció

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    14/06/2016 14:48:00
    Hoy se dio a conocer el testimonio de Patricio Hales en el sumario que le realizó la Cancillería, ante la acusación por acoso sexual y laboral que realizó una ex empleada.


    Este martes se dio a conocer el testimonio del embajador chileno en Francia, Patricio Hales, en el sumario que la Cancillería mantiene en su conta por las acusaciones de acoso sexual y laboral por parte de la masoterapeuta Carolina Cosmelli, empleada de la residencia.

    Hay que recordar que Cosmelli conocía a Hales y su esposa desde el año 2003 y llegó a trabajar a la residencia del diplomático en 2014. Ella renunció a principios de 2016 denunciando acoso laboral e insinuaciones sexuales de parte del embajador, por lo que el Ministerio de Relaciones Exteriores designó al embajador en Noruega, Miguel Cruz, para realizar una investigación.

    Según el testimonio de Hales publicado en La Segunda, la mujer «dijo que se vengaría porque pensó que fue traída como amiga de mi señora y terminó como nana, aún cuando el objeto del contrato era evidente», lo que habría sido una «humillación» para la mujer, según había comentado en la embajada.

    Cosmelli era la única persona que vivía en la residencia diplomática, por lo que tenía libres martes, jueves y domingo por medio. «Ella pedía salir con mucha frecuencia durante su jornada laboral, luego descubrimos que había hecho abuso de nuestra confianza, al ofrecer servicios de masajista a particulares«, dice Hales.

    El embajador insiste en que «su reclamo no era de horario, su reclamo era ser empleada. Quería ser una especie de dama de compañía, una especie de consejera, porque nos conocía desde 2003 y se sentía por encima de los empleados».

    El diplomático también negó que le ordenara a Cosmelli una manera especial de despertarlo con contacto físico, manifestando que «dado las intrigas, a los cuatro meses de la llegada de Cosmelli dispuse expresamente que dejara de llevarme el desayuno».

    «Cuando no consiguió que yo accediera a otorgarle un rol de supremacía, se concentró en darle afecto a mi señora de manera obsesiva. Llegó al extremo de decirle que la amaba, le mandaba mensajes con corazones. Pretendió extremar su confianza estimulándole sus celos hacia mí. Le decía que yo entraba mujeres a mi habitación» declaró Hales ante el embajador en Noruega.

    Sobre lo anterior Hales detalló que «intercambió WhatsApp con ella (a su esposa) y la llevó a un diálogo de mentiras e insinuaciones de supuestas infidelidades… Llegó a decirle que yo me habría acercado a ella. Mi señora primero se horrorizó, sintió celos y después, naturalmente, no le creyó nada».

    Consultado si habría invitado a Cosmelli a quedarse a su lado mientras presenciaba películas porno, Hales negó la acusación yaseguró que no ve ese tipo de material, argumentando que «no es parte de mi cultura. No conozco el Crazy Horse ni el Lido. Me reservo formular acciones criminales en contra de la denunciante».