Donald Trump golpea con sus aranceles a la economía española

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PABLO SEGARRA

  • Los sectores de la aceituna negra, el acero y el aluminio español ya sufren las nuevas medidas proteccionistas de Estados Unidos. El automóvil, el aceite, el vino y las conservas, en alerta ante las iniciativas de Trump.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está librando una batalla comercial con más de medio mundo y España no queda al margen. Varios sectores económicos nacionales están sufriendo ya, o se ven amenazados, por los aranceles y barreras que ya impone Trump o que prevé aprobar. El presidente y magnate aseguró que el mundo se aprovecha de EEUU con políticas comerciales “ridículas e inaceptables”.

Por ello, anunció nuevos aranceles al acero (25%) y al aluminio (10%) que afectan a la Unión Europea y también a México y Canadá. Además, la administración norteamericana impuso aranceles a la aceituna negra de la UE (principalmente exportada desde España) por un valor global de casi un 35%. Ahora Trump prevé un recargo del 25% a los coches fabricados en el extranjero, lo que amenaza al sector automovilístico español.

Protesta contra los aranceles de Trump a la aceituna negra

Aceituna negra. Exportaciones, hundidas

Ejemplares en PDF de MiBolsilloDe momento, la exportación de aceituna negra de España a Estados Unidos se hundió el primer trimestre de 2018 un 42,4% respecto al mismo periodo de año anterior, al caer de 6,9 millones de kilos a tan sólo cuatro. En cambio, tras el arancel antidumping del 17,13% que se empezó a aplicar a finales de enero contra el sector español, han crecido las exportaciones de aceituna negra a EEUU desde países competidores de España como Marruecos o Egipto.

Por ello, el secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa), Antonio de Mora, muestra su preocupación y exige a todas las administraciones que “defiendan al sector” frente a las barreras de Trump. El ministro de Agricultura, Luis Planas, por su parte, denunció la “exorbitante e injustificada” decisión de EEUU de imponer aranceles a las aceitunas españolas y reclamó a la Comisión Europea “redoblar” esfuerzos para evitar el “incremento” de los aranceles.

Sin embargo, la realidad es que Trump ha hecho caso omiso a las presiones de la Unión Europea y ha utilizado la aceituna negra como una especie de banco de pruebas para golpear a productos que cuentan con ayudas de la PAC. En total, ha impuesto varios aranceles que suman una cantidad global de casi un 35% de tasa proteccionista.

Factoría Ford en Almussafes (Valencia)

Automóvil. Preocupación en el sector

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) también están muy preocupados por los aranceles que impulsa el Ejecutivo que preside Trump. Al respecto, recalcan que, en todo caso, según los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) la tasa máxima a la importación de coches desde Europa es de un 10%, no de un 25%.

Eso sí, Estado Unidos sí podría establecer ese fortísimo incremento del 25% a los vehículos comerciales (furgonetas, camionetas…). España exportó más de 36.000 vehículos a EEUU en el año 2017, lo que supuso el 1,5% de todas las exportaciones de coches fabricados en el país. Tales exportaciones reportaron unos ingresos de unos 600 millones de euros.

Obviamente, si la venta de coches de marcas alemanas, francesas y también norteamericanas se reduce en Estados Unidos a causa del arancel, podría haber ajustes de personal en factorías implantadas en España como las de Peugeot (Madrid), Opel (Figueruelas, Zaragoza) o Citroën (Vigo), del grupo francés PSA, o de también grupo Renault (plantas en Valladolid, Palencia y Sevilla). El grupo alemán Volkswagen tiene una factoría en Pamplona y la planta de Seat en Martorell (Barcelona); el también alemán Mercedes-Benz cuenta con una fábrica en Vitoria. Por su parte, el grupo norteamericano Ford cuenta con la planta de Almussafes (Valencia).

En Ford Almussafes, por ejemplo, envían al mercado norteamericano la mitad de las Transit Connect que fabrican, 46.000 unidades al año. También está amenazado el negocio de los motores. El sector automovilístico español, una industria básica nacional, supone el 10% del Producto Interior Bruto.

Acero. “Es un desastre”

El acero y el aluminio español, por su parte, sufrirán los aranceles del 25% y del 10% que ha impulsado la Administración Trump y que entraron en vigor el pasado mes de julio. El arancel impuesto por Estados Unidos es únicamente para materia prima (placas de acero, rollos de acero y productos derivados sin proceso). Por tanto, no afecta, al menos este arancel, a productos finalizados que contengan acero.

Pese a ello, Andrés Barceló, director general de Unesid (la patronal del acero español), cifra en unos 325 millones de euros el valor de las exportaciones del acero a Estados Unidos. “Es un desastre. Esta decisión rompe con el principio de la multilateralidad en las relaciones comerciales”, aseguró en declaraciones a Libre Mercado.

Según explicó Barceló las ventas de acero de origen español a los Estados Unidos no son muy relevantes. Concretamente, 337.000 toneladas por valor de unos 326 millones de euros en el conjunto de 2017. No obstante, las consecuencias de la política arancelaria desatada por Trump al acero, y a otros productos, sí pueden ser muy negativas para la economía española. En concreto, respecto al acero, “el riesgo no es dejar de vender en EEUU, el riesgo es que se inunde Europa de acero procedente de México o Canadá“, que también está gravado, explicó el director general de Unesid .

Estados Unidos es deficitario en acero y, con lo que produce, no le llega para satisfacer la demanda interna. Por eso importa alrededor de un 25% a países extranjeros, básicamente Canadá, México, Brasil y Rusia. En el corto plazo, EEUU tendrá que seguir importando acero, pero lo tendrá que pagar más caro. En el medio y largo plazo, la Administración Trump confía en que se incremente la producción de acero en Estados Unidos.

Por su parte, la Unión Europea respondió a Trump con un reglamento que, a partir de una cuota fija, quien traiga determinados materiales siderúrgicos a Europa deberá pagar también un arancel del 25%. Es una medida proteccionista que pretende proteger a los países de la UE y evitar un alud de productos vinculados al acero procedentes de China o Rusia. Unesid, la patronal española, era partidaria de esta medida para proteger al sector del acero español.

Aluminio. Escasa exportación

España exportó en 2017 apenas 26.000 toneladas de aluminio a Estados Unidos por un valor global de 69 millones. Esto supone una muy escasa cantidad si se compara con la producción total anual, que ronda el millón de toneladas. Jon de Olabarria, secretario general de AEA (Asociación Española del Aluminio y Tratamientos de Superficie), aseguró que, en realidad, España no tiene “mucha relación con Estados Unidos desde el punto de vista comercial”.

“Las cifras de exportaciones son bastante bajas”, afirmó. Y pese a ello, el arancel del 10% de Donald Trump supondrá un impacto en la industria del aluminio español de unos 70 millones de euros. La AEA, por su parte, se muestra dispuesto a responder con aranceles “a los productos chinos” ya que considera que es ese mercado el que amenaza a España y la UE.

European Aluminum, la asociación de la industria europea en la que se engloba la patronal española, advierte al respecto de “la necesidad de abordar el exceso de capacidad de China”, que es la “causa principal de los desequilibrios del mercado mundial”. “El exceso de capacidad total de China actualmente es de alrededor de 10 millones de toneladas, lo que es casi 5 veces la producción total de aluminio de la UE”, según Gerd Götz, director general de European Aluminium.

Coincide con él Olabarría, quien explica que “el origen está en la sobreproducción de la industria china. No van a dejar de producir. Si les cierran el mercado americano, el mundo es grande y pensarán ‘me voy a otro’”, aseguró. Por ello, apostó por “adoptar medidas que palíen los efectos negativos”, en alusión a aplicar aranceles proteccionistas frente al gigante asiático.

Aceite de oliva español

Aceite. División en el sector

En el potente sector del aceite de oliva español, principal productor y exportador mundial, hay dos corrientes de opinión respecto a la posible imposición de aranceles por parte de la Administración que preside Donald Trump. Por un lado, están quienes consideran que se trata de una campaña de intoxicación que perjudica al sector y que no hay por qué alarmarse.

Pero por otro, hay una corriente de opinión que cree que la amenaza de un arancel norteamericano es muy real y lo atribuyen al malestar de los productores californianos por la política de precios bajos de algunas cooperativas españolas, como Dcoop.

El presidente de esta cooperativa, Antonio Luque, consideró “improbable” que el arancel a la aceituna negra se extienda al aceite de oliva. Al respecto, atribuyó la especulación sobre un hipotético arancel al aceite de oliva a quienes “por motivos de mala gestión u otros parecen interesados en hablar de ello para tapar” otras cuestiones.

Por ello, apostó por centrarse en lograr que la producción de aceite de oliva en España pase de 900.000 a 1,4 millones de toneladas dentro de un lustro, por lo que “es necesario apostar por la exportación“. Las ventas de 82.000 toneladas de aceite de oliva español a Estados Unidos tienen un valor de casi 350 millones de euros, según datos del ICEX.

El presidente de Asaja y de la Interprofesional del Aceite, Pedro Barato, indicó que “de momento, no hay motivo de preocupación”, pero al mismo tiempo han conformado un comité de crisis -que preside él mismo-, para afrontar un eventual arancel de Trump.

Por su parte, Rafael Pico, director general de Asoliva, aseguró que “el liderazgo de España es enorme” y alertó de que “hay competidores como Estados Unidos o Austria que intentan atacarnos, poniendo en duda la calidad y hasta sugiriendo fraudes”. EEUU, por ejemplo, lleva 8 años con el consumo estancado debido a la publicación en medios afines a los productores californianos de informaciones que cuestionan la calidad de los aceites extranjeros y generan desconfianza en el consumidor.

Vino. “Mucho temor”

En el sector del vino español otro de los más potentes de la industria agraaria española, también existe una gran preocupación ante la guerra comercial desatada por Donald Trump a nivel mundial. El sector del vino español vendió 100 millones de litros por un valor global de 333 millones de euros en 2017.

El director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, aseguró que ve con “mucho temor y preocupación” la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a sectores como el de la aceituna negra. Al respecto, consideró esta tarifa adicional “una injusticia”. Por ello, se reunió el pasado 24 de julio con el agregado económico de la Embajada de Estados Unidos en España, Frank Tallutto, para transmitirle la preocupación del sector de la alimentación español ante la política arancelaria iniciada por Trump.

García de Quevedo señaló que la aplicación de estos aranceles “cuestiona la PAC en su conjunto”. “De generalizarse esta situación, nos encontraríamos ante una importante amenaza para la competitividad de la industria española y europea”, aseguró. El sector de las bebidas emplea a más de medio millón de personas de manera directa en España. Un eventual arancel norteamericano al vino, como temen desde el sector, amenazaría empleos.

El sector del vino español, además, afronta también el problema del Brexit. Gran Bretaña es el cuarto destino de las exportaciones totales pero en el sector temen que el Brexit dificulte las ventas.

Aranceles al atún, albaricoques…

Estados Unidos ya imponía medidas proteccionistas a productos españoles antes de que Trump accediera a la presidencia. Los más afectados son el atún en aceite de oliva (35%), conservas de albaricoque (entre el 10% y el 30%) o las alcachofas un 11%.

Nuevas oportunidades en China

No todo son desventajas a la guerra comercial que ha emprendido Trump contra la Unión Europea, China, Canadá o México. El Gobierno Chino respondió al ataque de Trump con aranceles del 25% a un total de 545 productos agroalimentarios importados desde Estados Unidos por un valor de 34.000 millones de dólares. Entre ellos se incluyen algunos que España vende también a China, como la carne de cerdo, frutas o vino, sectores que ahora podrían beneficiarse exportando más al gigante asiático.

Whisky, motos, tabaco… la respuesta de la UE a Trump

La Unión Europea impuso el pasado mes de junio aranceles adicionales por valor de 2.800 millones de euros a una lista de casi 200 productos procedentes de Estados Unidos -como zumo de naranja, whisky, tabaco, vaqueros arándanos, motos o mantequilla de cacahuete – en respuesta a los impuestos que el presidente Trump decidió aplicar a las importaciones de acero y aluminio desde la UE.

En concreto, la Comisión Europea decidió aplicar un arancel del 25% a todos los productos incluidos en la lista, salvo a la importación de cartas, para las que el gravamen será del 10%. Bruselas ejercitó así su derecho a adoptar medidas equivalentes a la decisión de Washington con unos aranceles adicionales sobre las importaciones norteamericanas por valor de 2.800 millones de euros. Sin embargo, EEUU impone gravámenes a las importaciones de acero y aluminio europeos por valor de 6.400 millones de euros.

La UE estudia imponer aranceles sobre nuevos productos estadounidenses para compensar el impacto restante (3.600 millones de euros) este próximo mes de octubre. “Nosotros no queríamos estar en esta posición, pero la decisión unilateral e injustificada de EEUU de imponer aranceles adicionales al acero y aluminio de la UE no nos deja otra opción”, declaró la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström.