ISRA ÁLVAREZ

  • Elena de Ávalor ha sido la última en incorporarse al selecto club de las princesas Disney y la primera de origen latino que lo hace. 
  • Fuerte, independiente y poderosa, es la regente de su reino, Ávalor, que deberá proteger y aprender a gobernar con ayuda de la magia.
  • FOTOGALERÍA: Las princesas más raciales de Disney.

Vive en un mundo imaginario, pero sabemos de ella que es latina, decidida, valiente y fuerte y que pronto será reina, aunque ya está al mando de su reino. Se trata de Elena de Ávalor (L a J, 19.30 h en Disney Channel), la reciente incorporación de Disney a su club de princesas.

La serie, ganadora de un Grammy Latino por su sintonía interpretada por Gaby Moreno (cantautora guatemalteca), presenta a un “nuevo personaje Disney que invita a la audiencia a conocer la diversidad de la cultura latina a través de una protagonista valiente y aventurera”, según la compañía.

Disney abrió el camino de la diversidad cultural, étnica y estética hace ya casi un cuarto de siglo, con la aparición de Jasmine (1992, de origen árabe). Hasta entonces, las historias de The Walt Disney Company se basaban en cuentos clásicos occidentales y esa era la factura de sus protagonistas.

A Jasmine la siguieron Pocahontas (1995, india) y Mulán (1998, asiática) y habría que esperar once años para que llegara una nueva princesa, la primera afroamericana, Tiana (2009). Si bien Mérida (2012, escocesa), no suponía un gran cambio en lo étnico sí fue un gran cambio en la fisonomía de las princesas, con su cara redonda y su despeinado y ensortijado pelo rojo.

Ahora llegan dos nuevas aportaciones a la diversidad de las princesas, una Elena de Ávalor, a la pequeña pantalla y otra Vaiana (Moana en EE UU, de origen polinesio), al cine (estreno el 2 de diciembre).

El creador de Elena de Ávalor, Craig Gerber, que es además el ‘padre’ de la serie La Princesa Sofía (Disney Channel, de origen español) explicaba a 20minutos.es que la inspiración para crear a Elena vino de su pasado.

“Nací en California del sur, que tiene una población muy amplia de latinos y había estudiado la historia de California, que fue parte de México y estaba muy interesado en esa cultura y esa historia. “He viajado mucho por Sudamérica y también por España y es una cultura que me inspiró mucho”, aseguraba.

Así, cuando comenzó a trabajar en Disney se dio cuenta de que “faltaba este componente de carácter latino y me gustó el concepto de crear una serie en torno a eso”.

Por supuesto, si algo ha cambiado en las princesas Disney es su carácter: ya no aceptan matrimonios concertados, ni que les marquen su conducta, ni esperan a ser salvadas por un príncipe. En algunas historias, ni siquiera hay historia de amor al final. Son protagonistas y dueñas de su historia.

“Mis personajes femeninos siempre son muy fuertes, a mí me interesan mucho más. Con Elena quise crear un personaje cuyo objetivo principal es liderar un reino y eso le plantea retos”, explica Gerber.

“Disney sabe que vivimos en un mundo muy variado y por eso fomenta que los escritores incluyan estas historias diversas. Es un reflejo de cómo la es sociedad y para mí como contador de historias era emocionante poder crear este mundo basado en unas leyendas y una cultura que no se habían visto antes”, pone de manifiesto el creador de Elena de Ávalor.

No obstante, Elena de Ávalor es una serie para niños y pretende contener mensajes positivos para su aprendizaje. “Elena es independiente, fuerte, lista… es inspiradora. Pero a la vez, los niños pueden ven que Elena piensa que está lista para ser reina, pero que en realidad tiene mucho que aprender“.

Por eso a este personaje le acompañan otros como sus abuelos, que la aconsejan, su hermana y su amiga y, metidos en el mundo mágico de Disney, Zuzo, Migs, Luna y Skyla, personajes mágicos que la ayudan.

Elena no es un personaje cualquiera, esta princesa se ha incorporado ya a los personajes Disney que pueden verse en los parques de Walt Disney World de Orlando y Disneyland Resort Anaheim. “Elena es una princesa clásica de Disney que vive su propia aventura”, dice orgulloso su creador.

Polémicas

Pero apostar por la diversidad y crear personajes que representen o se basen en diferentes etnias, razas o procedencias tiene sus peligros. Disney y Craig Gerber ya tuvieron que salir al paso de las críticas cuando se estrenó La Princesa Sofía (2012). Algunas asociaciones latinas criticaron que esta princesa tuviera el pelo cobrizo y los ojos azules y no la consideraron representativa.

Entonces Gerber tuvo que recordar que la serie es tan sólo un cuento de hadas y aclaró el origen de su personaje: “su madre es española, y su padre, escandinavo” y la pequeña maga viven en Enchancia, “un país multicultural de ficción inspirado en Gran Bretaña”.

Más recientemente, Vaiana (para Europa hubo que cambiarle el nombre del original, Moana, pues estaba ya registrado en varios países) también ha recibido ataques. Varios políticos neozelandeses pusieron el grito en el cielo porque no consideraban que el personaje de Maui, un semidiós compañero de aventura de Vaiana, representara a los polinesios de la antigüedad. De hecho, Disney se vio obligado a retirar de la venta un disfraz de este personaje porque a algunos sectores de la comunidad polinesia (incluidos algunos en Hawai) les parecía que promovía estereotipos racistas.