https://rss.elconfidencial.com/tags/otros/salud-6110/

0
20


Como ya sabes, la almohada es importantísima para dormir bien y tener una salud física y mental excelentes. Sin embargo, son muchas las personas que no lo consiguen y no descansan lo suficiente. Esto puede provocar diferentes dolencias como dolores de cabeza, contracturas musculares o problemas dentales.

Si crees que tus sábanas, edredón o cojines decorativos, sin importar cuán antiguos y curtidos sean, están muy sucios, debes grabarte en la cabeza que tu almohada lo está mucho más: es un verdadero campo de bacterias. De hecho, los investigadores de la Universidad de Manchester han descubierto que pueden contener hasta 16 especies diferentes de esporas de hongos, incluyendo Aspergillus fumigatus, una germen común que puede causar infecciones respiratorias graves en personas con inmunodeficiencia. Pero todavía hay algo más aterrador: los científicos revelaron que cada una de esas mullidas cabeceras pueden contener un millón o más de microbios.

Entonces, con todo esto en mente, la solución obvia y primer paso es lavarla. Debes hacerlo frecuentemente. Y entre lavados, para mantenerla relativamente libre de hongos, deberías considerar comprar un juego de fundas.

Cámbiala cada dos años

Muchos expertos recomiendan cambiar la almohada cada dos años y no solo por el nivel de apoyo del cuello y la cabeza, sino por las posibles infecciones por los ácaros y la suciedad. Y es que hay que tener en cuenta que los aceites del pelo y los corporales impregnan los tejidos cada noche, haciendo que la almohada pierda hasta las propiedades que aseguraban protegernos de ácaros y alergias.

De hecho, la National Sleep Foundation recomienda hacerlo en este periodo de tiempo. Además de mantenerte a salvo de hongos y enfermedades, tener una nueva hará maravillas con cualquier problema de cuello o espalda que puedas tener. Da igual que creas que está hecha con el mejor material viscoelastico, incluso la espuma de más firme del mundo, se desinfla. Una almohada plana implica, no importa cuál sea su posición para dormir, que tu columna vertebral esté curvada en una posición antinatural noche tras noche.

Trucos

Si observas que el tejido te provoca irritaciones o alergias, será también un buen motivo para reemplazarlo cuanto antes. Existen algunos consejos que te ayudarán a saber si debes cambiarla. Uno de ellos consiste en doblarla por la mitad para ver si se mantiene en esa posición durante poco tiempo y vuelve a la inicial enseguida. Si es el caso, deberás tirarla cuanto antes, porque es una señal inequívoca de que necesita una renovación. Lo ideal, por tanto, es que se vaya desdoblando lentamente.





Source link