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Las partes del cuerpo pueden revelar importantes señales de que algo no va bien con respecto a tu salud. Un cambio insignificante en las uñas o en los ojos puede revelar una enfermedad grave. A menudo, meras modificaciones en el color, la textura o la forma de ciertas zonas pueden ser signos de un problema médico grave subyacente, que debería ser abordado por profesionales de la salud lo antes posible.

Aunque no hay por qué alarmarse ni ser hipocondriaco, no está de más conocer los signos que pueden manifestar ciertas partes de nuestro cuerpo. Ya se sabe, hombre precavido vale por dos:

1) Uñas

La aparición de puntos blancos o líneas en las uñas se ha relacionado con deficiencias de ciertos minerales, pero algunos expertos en salud insisten en que esto es solo un mito. “A veces, un cambio en la apariencia de las uñas indica una enfermedad subyacente, pero estas modificaciones serían más visibles que solo la mancha blanca ocasional”, asegura el doctor Andrew Weil, director del Centro de Medicina Integrativa de la Universidad de Arizona, recoge ‘MSN’.

Si la uña se blanquea progresivamente puede indicar problemas de salud como cirrosis, insuficiencia renal crónica e insuficiencia cardíaca congestiva.

2) Cabello

La pérdida, el adelgazamiento y la sequedad del cabello pueden ser signos de un trastorno de la tiroides. Tanto la tiroides hiperactiva como la hipoactiva pueden afectar el ciclo de crecimiento del cabello y los folículos, lo que hace que el cabello se caiga. Asimismo, las cejas también pueden perder volumen, aunque se trata de un problema de tiroides de baja magnitud. Esto es porque la tiroides es una productora de proteínas y afecta a las hormonas del resto del cuerpo, siendo las primeras afectadas las que están asociadas al cuero cabelludo.

3) Piel

La piel seca es una señal de alerta muy común. “También puede indicar un problema más grave que afecta a la función de las glándulas sudoríparas como el hipotiroidismo (marcado por niveles insuficientes de la hormona tiroidea) o la diabetes”, asegura Roshini Raj, profesora asistente de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York a ‘Reader’s Digest’.

La piel produce hormonas para que las células del cuerpo se mantengan a un buen ritmo. Cuando estos niveles son demasiado bajos, todo lo demás comienza a empeorar, de ahí que puedas sentir más frío, pérdida de memoria, estreñimiento, depresión o cansarte más fácilmente. Y debido a que las hormonas tiroideas tienen receptores en la piel y ayudan a que las nuevas células reemplacen a las antiguas, es una razón por la que puede haber sequedad, escamas o un tacto áspero.

4) Ojos

La visión borrosa puede ser un síntoma de la retinopatía diabética. El exceso de glucosa puede dañar los pequeños vasos sanguíneos conectados a la retina incluso durante la prediabetes, cuando el paciente no ha sido diagnosticado aún. Para las personas que tienen menos de 50 años, el desarrollo de círculos blancos o gris claro en los ojos puede ser un signo de colesterol alto.

Las venas oculares son similares en cuanto a tamaño, estructura y función a los vasos sanguíneos cerebrales, por lo que si se notan más dilatadas de lo normal pueden estar indicando la aparición de algún tipo de demencia. Un estudio de la universidad de Duke (EEUU) también llegó a la conclusión de que las personas jóvenes con las venas oculares más grandes de lo normal obtenían peores calificaciones en un test de inteligencia que el resto.

5) Lengua

La lengua puede ofrecer muchas pistas para identificar posibles problemas de salud. “Cualquier decoloración, bulto, llaga o dolor debe ser monitoreado y evaluado por un profesional médico si no desaparece en dos semanas”, afirma Daniel Allan, médico de la Clínica Cleveland.

Normalmente, las lenguas son rosadas y están cubiertas de pequeñas protuberancias llamadas papilas. Una lengua blanca y suave puede señalar deficiencias nutricionales en el cuerpo. Allan explica que esto a menudo se puede ver en los fumadores como un posible signo de leucoplasia. La condición puede ser “un precursor del cáncer” pero no es “intrínsecamente peligrosa” por sí misma. “Si ves lo que crees que podría ser leucoplasia, informa a tu dentista para una evaluación”, agrega Allan.

6) Pies

Los pies y tobillos se hinchan ​​por una variedad de problemas, como fluctuaciones hormonales o consumo excesivo de sal. En los casos más graves también podrían indicar insuficiencia cardíaca congestiva, ya que el órgano no puede bombear suficiente sangre, lo que lleva a una acumulación de líquido. La hinchazón también puede estar relacionada con la presencia de coágulos de sangre.

“El coágulo hace que la presión aumente detrás del área de obstrucción, y ese aumento de la presión empuja los fluidos en la sangre de las venas hacia los tejidos”, dice el doctor Roy Silverstein, vicepresidente de la Sociedad Estadounidense de Hematología.





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