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Emily Abate trabaja como editora y redactora en un medio de fitness, así que se pasa gran parte de su día a día haciendo ejercicio. A los que la rodean les sorprende que le dé tiempo a todo: a entrenar dos veces al día y a realizar su empleo de oficina. También les entra curiosidad acerca de lo que hace en el gimnasio, las clases a las que acude, etc.

Así que decidió que la mejor respuesta sería unir ambos trabajos y contar, con pelos y señales, los dos entrenamientos que realizaba en una sola jornada y en qué consistían.

Día 1 (domingo)

♦ Los entrenamientos: carrera de 7,2 km y yoga.

Ese día se despertó con un poco de resaca (es lo que tienen los sábados por la noche), pero tras desayunar se vino arriba. Se acordó de que su instructor de yoga favorito iba a dar clase esa mañana en un estudio al que solía ir nuestra protagonista.

La clase duraría unas dos horas, y decidió ir corriendo hasta allí, en concreto, una distancia de 7,2 kilómetros. Llegó con 30 minutos de antelación. La clase de yoga fue de 75 minutos, y tras salir se sintió recuperada. “Estaba menos lenta y me sentía definitivamente menos resacosa“.

Día 2 (lunes)

♦ Los entrenamientos: spinning y circuito en el gimnasio.

En esta mañana de un lunes en particular, un amigo le pidió que le acompañara a una clase de spinning de 45 minutos. La hizo a la perfección, lo que le llenó de energía para todo el lunes.

Ya por la tarde, sentada en su sofá después de un día completo de trabajo, estaba debatiendo entre ir a casa de un amigo para tomar el vino o ir al gimnasio que tenía a la vuelta de la esquina, para realizar algunas pesas y circuitos. Ganó la segunda opción, obvio.

Día 3 (martes)

♦ Los entrenamientos: enseñar clase de spinning de 45 minutos y yoga.

Su alarma sonó a las 5:15 de la mañana, y poco después, Emily ya estaba dirigiéndose al centro de la ciudad, donde acude un día a la semana a dar su clase de spinning, que comienza a las 6:30.

“No soy el tipo de instructor que se baja de la bicicleta, así que siempre siento que mi clase también es un entrenamiento para mí”, señala. Más tarde, fue a clase de yoga durante 45 minutos.

Día 4 (miércoles)

♦ Los entrenamientos: spinning, gimnasio y spinnig.

El miércoles hizo más ejercicio que otros días: primero su clase de spinning, luego acudió al gimnasio con un amigo y estuvieron corriendo y realizando ejercicios de peso, y luego fue a dar su clase de ciclo, en la que ella es la profesora. Esa noche, reconoce, estaba agotada pero “la energía fue genial”.

Día 5 (jueves)

♦ Los entrenamientos: CrossFit y Flywheel

“Estoy en un momento de mi vida en el que me pregunto si no soy capaz de despertarme más tarde de las 5:30 de la mañana de lunes a viernes”, dice. Y ese jueves, como todos los días, madrugó, se levantó y acudió al gimnasio que hay cerca de su casa a practicar ambas disciplinas.

Día 6 (viernes)

♦ Los entrenamientos: clase de spinning y yoga.

Por la mañana fue con un amigo periodista a clase de spinning. “Esa noche, antes de ir a la casa de un amigo para hornear pan de jengibre, ella y yo hicimos una clase de yoga caliente. Me sentí bien sudar antes de comer mi peso corporal en masa vegana de jengibre”.

Día 7 (sábado)

♦ Los entrenamientos: CrossFit y yoga.

“Tengo un grupo de amigos al que le gusta quedar y hacer CrossFit los sábados por la mañana alrededor de las 9:00, así que fui. El entrenamiento de esta semana fue de 40 minutos”.

Después, por la tarde, se fue con uno de sus mejores amigos a clase de yoga, “para ponernos al día y tomar café”.

Balance final

Emily Abate suele hacer esto todas las semanas, sin embargo no se lo recomendaría “a ninguno” de sus clientes o amigos. “Pero porque me he dado cuenta de que soy una atleta. Hacer ejercicio es algo que disfruto y en lo que destaco”.

Ella sabe que la forma en la que entrena es drásticamente diferente a la de la persona promedio. “Pero no tengo miedo a comer, me aseguro de hidratarme y me tomo días libres cuando lo necesito. Además, pongo un gran énfasis en la recuperación, incluida la espuma, los masajes y todo lo demás”.

¿Y tú? ¿Podrías seguirle el ritmo a nuestra protagonista?





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