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Solo el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas de Madrid registró en 2017 un total de 53.402.506 pasajeros, con un crecimiento del 5,9% con respecto a 2016 y el mejor registro de su historia. Millones de personas cada día circulan por sus pasillos, compran en sus tiendas, van a sus baños, esperan que su vuelo salga… y con ellos miles de patógenos de todo tipo rondan a sus anchas de un lado a otro. Y así en el resto de aeropuertos.

Sin embargo, de acuerdo con un nuevo estudio realizado en Finlandia, las zonas que están más cubiertas de gérmenes no son las que probablemente estás pensando. ¿Qué estás imaginando? ¿Los baños, verdad? Pues no, lo sentimos, pero estás equivocado.

En la investigación, realizada en la Universidad de Nottingham en Reino Unido y el Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia, se recogieron muestras de aire y se limpiaron superficies comunes (pasamanos de escaleras mecánicas, reposabrazos, botones de ascensores, inodoros y mostradores de servicio) del aeropuerto finlandés de Helsinki-Vantaa durante la temporada de invierno de 2015-2016. En este análisis se descubrió que son los contenedores de plástico de los puntos de control de seguridad los que mayor cantidad de bacterias tienen.

¿Hay que preocuparse?

El análisis mostró cómo estas bandejas, que son tocadas por miles de personas cada día cuando dejan sus objetos personales, incluyen niveles elevados de microbobios. En más de la mitad de ellas encontraron rastros de rinovirus, responsable del resfriado común y de la gripe. Además, 1 de 4 muestras de aire contenían evidencias de adenovirus, culpable también de infecciones en las vías respiratorias, conjuntivitis, cistitis hemorrágica y gastroenteritis.

En total, según este estudio, que fue publicado en la resvista ‘BMC Infectious Diseases’, se encontraron pruebas de virus respiratorios en el 10% de las superficies que con frecuencia tocan casi todos los pasajeros. Sorprendentemente, el equipo no encontró evidencias de ninguno de los patógenos en los aseos (respaldando de nuevo investigaciones previas de que estos espacios no son tan espantosos como a veces pensamos).

También se encontraron numerosos gérmenes, aunque no tantos como en las bandejas, en las terminales de pago de las tiendas, las barandillas de las escaleras, los escritorios donde se verifican los pasaportes y en las áreas de juego para niños. Los hallazgos plantean una pregunta muy clara: ¿deberías evitar tocar todas estas zonas comunes? ¿Puedes enfermar al entrar en contacto con ellas y los patógenos que tienen? La respuesta es un poco complicada.

Lávate bien las manos

A pesar de que los microbios recogidos, en la mayoría de los casos, no pueden causar ninguna enfermedad porque depende de la respuesta inmune de cada persona, estos pueden permanecer en el cuerpo durante un par de días. Y aunque la investigación se centre solo en aeródromos finlandeses, los datos se pueden aplicar al resto, por lo que los expertos advierten que el aumento de viajes hace que se incremente la probabilidad de contagiar o infectarse de un resfriado o una gripe.

Personas mayores o los que tengan su sistema inmune debilitado tienens más probabilidades de enfermarse, sobre todo en las zonas con un alto volumen de tráfico peatonal. “Sin embargo, hay muy pocos datos sobre la cantidad de infecciones contraídas en los aeropuertos porque la gente no comienza a experimentar síntomas en el momento en que entran en contacto con un patógeno sino que comienzan un período de incubación que puede durar varios días”, asegura Philip Tierno, profesor de microbiología y patología en el NYU Langone School of Medicine.

“El problema con la presencia de estas bacterias es que pueden diseminarse muy fácilmente por todo el mundo”, asegura el experto. Frente a esta situación, algunos especialistas, proponen medidas como colocar desinfectantes de manos a las salidas y entradas de los controles de seguridad. Pero la mejor manera de evitar cualquier situación inesperada es lavarse las manos con agua y jabón. “Asegúrate de proteger heridas abiertas con los vendajes apropiados contra las posibles exposiciones y limpia tus extremidades superiores antes de comer y beber. Y si eres muy hipocondríaco, una mascarilla no es una mala idea tampoco”, agrega Tierno.





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