Inadmisible Muerte de la Niña de Guatemala

0
7

Por Rey Díaz

La niña fallecida la semana pasada, Jakelin Caal Maquin de 7 años de edad, en manos de la Patrulla Fronteriza en los Estados Unidos, procedente de un remoto pueblo empobrecido de Guatemala, representa un hecho insólito, bochornoso, e inaceptable que muestra claramente la política violatoria a los derechos humanos.

Esta niña viajaba junto a su padre Nery Caal Cuz, de 29 años, quienes no habían comido o bebido agua por varios días, y que fue apresada por agentes de la Patrulla Fronteriza y en cuya custodia, la niña falleció. Esta actitud, de descuido y falta de atención es muy penosa por la condición de deshidratación, que llevó a esta niña a la muerte.

Es evidente que al criminalizar la caravana de inmigrante el gobierno de Donald Trump ha conseguido deshumanizar los inmigrantes latinos, para conseguir la indiferencia del pueblo norteamericano hacia los miles de inmigrantes que se dirigen hacia los Estados Unidos. Sin conocimiento de causa, por parte de las autoridades, los inmigrantes han sido caracterizados como criminales, terroristas y como personas que alteraran la paz y la tranquilidad del pueblo americano.

¿Si bajo la custodia de cualquier persona no se le da comida, o agua potable, a una niña de cualquier edad y esta muerte, no se convierte esa falta un acto criminal? Pero como la patrulla fronteriza es una institución del gobierno, quizás nunca encontraremos culpable. Esos agentes de la Patrulla Fronteriza han estado recibiendo mucha presión de la Casa Blanca, quienes tal vez actuaron negligentemente ante el caso grave de salud de la niña Jakelin.

La referencia cruel a este caso que ha sido expresada por el exrepresentante republicano por Utah Jason Chaffetz, cuando dijo que lo ocurrido sirve de ‘mensaje para que otros no hagan el viaje a los Estados Unidos porque pueden morir’, deja mucho que decir sobre el carácter inhumano que impera entre algunos republicanos. Imagínese que sigamos la misma lógica, para los parientes que inmigraron de Europa de este congresista, ellos hubiesen muerto, y el hoy no existiera.

Ahora bien, no quisiéramos que este cuadro de la niña Jakelin vuelva repetirse. Elevamos nuestras voces de protesta hasta la misma Casa Blanca y ante la Cámara de Representantes para que ponga fin a la política anti-emigrante desatada por el ex presidente Barack Obama y actualmente el presidente Donald Trump.

Nos solidarizamos con las voces de protesta ante este hecho lamentable. Una de estas voces viene de la ex candidata a la presidencia Hillary Clinton cuando dijo que no hay palabras para capturar el horror en el hecho de que una niña de siete años muera de deshidratación bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

Quedarnos callados ante tal acontecimiento bochornoso, sería equivalente a participar de las malas obras que ha caracterizado la falta de atención médica oportuna, en este caso.

Creo que cada persona que viene a Estados Unidos debe ser tratado individualmente y cada caso debe ser examinado con cuidado sin criminalizar con anterioridad a todos los inmigrantes por igual. Tal acción seria como burlase de la falta de inteligencia del pueblo americano.

Los inmigrantes que viajaron desde Europa hacia América a partir del siglo XVI, viajaron sin pasaportes, sin visas, y sin seguro social. Es decir, que no vinieron legalmente a este territorio. Claro, luego con el correr del tiempo se impusieron leyes, de nación a nación, para luego controlar la inmigración.

Esta nación es un país compuesto de inmigrantes. Los primeros que llegaron se conocen como los nativos de estas tierras, a los cuales se le apodó erróneamente con el nombre de indios. Después todos los demás inmigrantes, llegamos hasta estas tierras procedente de un país distinto. Los europeos viajaron para salvar sus vidas de las persecuciones religiosas de la época. Era una lucha por la sobrevivencia, o viajabas o morías.

Hoy en día las condiciones sociales, políticas y económicas que viven varios países de Centro y Sur América hacen que o sales de tu vecindario y del país, o mueres asesinado por diferentes organizaciones ligadas al crimen de pandillas como las maras salvatruchas, o la MS 13, o por los gobiernos opresivos donde impera el hambre, la violencia y la muerte.

Esperamos que las autoridades competentes oigan el clamor de estos nuevos inmigrantes, y que este caso sea investigado a fondo, que se le dé una solución al problema inmigratorio, y que existan sanciones a los culpables por la muerte de esta niña. Desde su liderazgo en el Congreso, A Nancy Pelosi le tocará investigar este hecho vergonzoso y esperamos que encuentre soluciones favorables a los miles de inmigrantes que tienen tanto derecho a la vida, al disfrute de la misma, y a la paz como cualquier otro ciudadano norteamericano.