Jorge, ganador de 'MasterChef': "Es desorbitado hablar de tongo o de favoritismo"

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    ISRA ÁLVAREZ

    • Su actitud disciplinada, su relación con Miri y su constancia le han hecho protagonista del concurso de La 1. Su cocina le ha hecho ser el ‘MasterChef 5’.
    • Ahora Jorge Brazalez quiere centrarse en formarse todo lo posible para acabar abriendo su propio restaurante, que se llamará ‘Increíble’.

    Después de semanas de cocina al límite, contra reloj y compitiendo contra diestros contrincantes, este madrileño de 28 años ha ganado la quinta edición de MasterChef. Jorge Brazalez cuenta cómo ha sido su experiencia en el concurso de cocina de La 1.

    ¿Y ahora qué?
    Estoy muy contento por el premio y por haber conseguido el curso en el Basque Culinari Center, donde espero empezar a prepararme después del verano con vistas a poder montar algo bueno.

    ¿Un restaurante?
    Sí, me encantaría tener un restaurante con este tipo de cocina que me gusta a mi de estilo árabe, con marisco… es un sueño que cada vez parece más cercano.

    ¿Sería en Madrid?
    Madrid es un sitio que me encanta… sería en Madrid, Granada o Formentera, que son mis tres ciudades.

    ¿Ya tiene nombre pensado?
    Creo que se llamará ‘Increíble’.

    ¿Cómo ha llevado el secreto y esta alegría en dos tiempos?
    Ha sido muy extraño porque he estado muy alegre y contenido y ahora alegre y compartiéndolo. Ha sido bonito haberlo vivido así. A ver ahora cómo me recibe la gente, porque no he salido de casa todavía.

    ¿Quién lo sabía?
    Sólo la gente de mi familia que asistió al programa. Hicimos el pacto de no decírselo a nadie, porque si no, se lo dices a uno pero no a otro y al final… es mejor decir que no se puede decir nada a nadie y ha salido bien.

     Ayer se elucubró por el supuesto ‘spoiler’ de la promo que ya le apuntaba a usted…
    Me llamaron algunas personas, pero dije que era una técnica del programa para despistar, que es lo que se me ocurrió (risas).

    ¿Cómo ha evolucionado su relación con Miri?
    Ha evolucionado muy bien. Ha sido una relación de dos personas jóvenes, muy fresca y natural, hemos tenido una afinidad muy bonita que nos ha ayudado a sobrevivir en ese aislamiento de la grabación. Hemos sido muy afortunados dentro y fuera por tenernos y por estar en contacto. Siempre que podamos nos veremos.

    ¿Se puede decir que son pareja?
    No, no se puede decir porque no es verdad. Por ninguna de las dos partes existe esa etiqueta. Estamos haciendo cada uno nuestra vida, pero es verdad de que estamos cerca y pendientes de que nos vaya bien.

    ¿Mejor cocinero que futbolista?
    Quiero pensar ahora que sí, antes que no (risas). Cuando jugaba al fútbol no cocinaba y ahora que cocino ya no juego. Me gustan las dos cosas mucho. El fútbol se me da muy bien pero no salió del todo como yo quería y esto que no esperaba que saliera tan bien ha sido perfecto.

    Los cocineros hoy en día también son estrellas y pueden estar bien pagados…
    Son dos profesiones hoy en día muy seguidas por la gente y es un placer formar parte de dos mundos tan diferentes y tan paralelos.

    Usted cocina y es guapo, ¿podría ser el próximo Jordi Cruz?
    Jordi Cruz tiene un nivel altísimo, no sé si voy a llegar a ese reto…

    ¿De guapo o de cocinero?
    (Risas) A ninguna de los dos. Me ha enseñado muchas cosas y voy a intentar enfocar esa sabiduría.

    Uno de sus platos se llamó ‘El beso de Jorge’, ¿eso es orgullo, amor propio, autohomenaje?
    Lo puse por dos razones, uno por el restaurante de Formentera que me cambió la vida, de mi amigo Miguel Sancho (Beso Beach) y por otro lado siempre me estaban diciendo que eludía los temas románticos y ahí me puse un poco más romanticón con el tema de los aromas de azahar que llevaba el postre.

    Han vivido una de las ediciones más polémicas de MasterChef, con acusaciones de favoritismo con algunos concursantes.
    Cuando yo me entero de estas cosas, que no soy muy de enterarme porque soy de aislarme, no entiendo bien si estamos hablando del mismo programa, porque yo he vivido lo contrario. Yo y mis compañeros, porque hemos vivido una experiencia en la casa y en el concurso una intensidad de sensaciones tan general y compartida que no sé qué puede estar pasando para hablar de cosas tan desorbitadas como el favoritismo o el tongo.

    Palabras mayores…
    Al final tongo es una palabra que le encanta usar a la gente y gane quien gane. Si cocino bien hay tongo, si lo hago mal, también. Es difícil agradar a todo el mundo, pero la gente que sea objetiva sabrá que ha sido justo.

    También se ha publicado que cobran poco dinero y que tenían cocineros ayudándoles…
    Eso está muy lejos de la realidad que yo he sentido junto a mis compañeros. Es lo mejor que nos ha pasado nunca a nivel de experiencia.

    ¿Cómo fue el momento en el que Joël Robuchon prueba su plato?
    Uf… cuando lo probó muy especial, pero cuando ayer vi en la tele que dijo que uno de mis platos era el mejor… uf. Que el mejor chef del mundo diga eso de un plato que he hecho con mis manos en un rato… es un piropo que yo acepto encantado.

    ¿Qué es lo más difícil de MasterChef?
    Para mí el aislamiento y el supermercado. Es dificilísimo que en tres minutos no se te olvide nada cuando a la vez estás pensando en qué vas a hacer y qué coger, sin saber lo que hay ni dónde están las cosas. Y con la cuenta atrás, nueve, ocho, siete… y te tienes que ir.

    ¿No acaban cogiéndole manía a Eva González por esas cuentas atrás?
    Eva tiene un papel muy importante porque hace de nexo entre el jurado y nosotros. Ella es muy elegante y elige muy bien lo que dice y nos trata muy bien, a veces hasta nos ha defendido de los jueces cuando se han pasado… chapó por Eva.