La AIReF pide eliminar la tributación conjunta de la Renta porque perjudica a las mujeres y revisar los tipos del IVA

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La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha propuesto este miércoles cambios en los beneficios fiscales para que sean más eficientes y que cumplan sus objetivos. Tras analizar beneficios que representan un coste recaudatorio de 35.000 millones de euros, la agencia concluye que son necesarios cambios en la tributación conjunta del IRPF, el IVA superreducido (4%) y reducido (10%) y la reducción por aportaciones a los planes de pensiones.

En su análisis, que forma parte de la segunda fase de su revisión del gasto público (spending review), la autoridad ha analizado 13 beneficios fiscales. La presentación de los resultados ha estado encabezada por la presidenta del organismo, Cristina Herrero, (que ha sucedido en el cargo al actual ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá)

En el caso de la tributación conjunta del IRPF, los analistas de la autoridad han encontrado que desincentiva a la participación laboral de las mujeres.

La agencia aclara que esta deducción, que tiene un coste en términos recaudatorios de 2.392 millones de euros al año, sí consigue su objetivo al beneficiar a los hogares que solo tienen un perceptor de rentas. Por ejemplo, en un matrimonio en el que solo un cónyuge tuviera ingresos y estos fueran de 24.000 euros anuales, ese contribuyente tendría que pagar 3.000 de IRPF si hiciera una declaración individual. Sin embargo, con la conjunta no tendría que pagar nada.

Pero este beneficio tiene el precio de generar un desincentivo a la participación laboral de las mujeres, porque en el 84% de los casos el segundo perceptor es una mujer..

En este sentido, la autoridad propone su progresiva desaparición, con un régimen transitorio para que no se vean perjudicadas las familias que sí se benefician de esta medida.

La desaparición de este beneficio fiscal también tendría que ir acompañada de otros incentivos que fomenten la integración de la mujer en el mercado de trabajo y reduzcan la brecha de género.

La AIReF ha analizado otras deducciones del IRPF, como rendimientos de trabajo, arrendamiento de viviendas, donativos y deducciones sociales como materinidad, discapacidad, familia numerosa, etc. En conjunto, las deducciones analizadas tienen un coste de 8.391 millones de euros, y representan el 61% de las deducciones del impuesto.

La AIReF también ha analizado la eficacia de los tipos reducido y superreducido del IVA, que persiguen garantizar el acceso a bienes de primera necesidad, y ha encontrado que no están beneficiando a las clases más vulnerables, sino a las rentas altas.

Este beneficio fiscal se cuantifica en 17.787 millones. Se dejan de recaudar 5.323 millones por el superrreducido y 12.463 por el reducido.

Sin embargo, el beneficio se concentra en las rentas altas, que dejan de aportar casi 11.000 millones. Es decir, se llevan el 61% del beneficio. En cambio, el tramo más bajo de las rentas solo se beneficia de casi 7.000 millones.

Lo que es más llamatico, las rentas altas se llevan el 57% del beneficio del IVA suèrreducido del 4%. El tramo de rentas bajas solo participa del 43% de esos 5.323 millones que se deja de ingresar.

Y es que los tipos reducido y superreducido abarcan tanto alimentos básicos como pan, leche, verduras y frutas, como otros conceptos como vacaciones, restaurantes y hostelería, que las rentas altas tienen más capacidad para consumir. La autoridad ha propuesto revisar el listado de artículos sujetos a esta tributación y analizar cuáles de ellos son consumidos más por rentas bajas.

También sugiere una revisión «paulatina y acompasada» de estos tipos de IVA, siempre teniendo en cuenta la «evolución económica y protegiendo a los colectivos y sectores afectados». Así, se tendrían que implementar de forma paralela medidas de gasto dirigidas a los colectivos más vulnerables que garanticen un mejor acceso a estos bienes, así como planes focalizados.

En cuanto a la reducción por aportación a sistemas de previsión social (planes de pensiones), la AIReF considera que este beneficio fiscal no está generando el ahorro que perseguía. Las rentas altas, que tienen capacidad de ahorro, aportan muy poco, y las bajas, a las que beneficiaría más esta medida, no tienen medios para aportaciones extras a los fondos de pensiones..

De esta reducción se benefician actualmente unos 2,5 millones de contribuyentes, que pueden diferir el pago de impuestos en hasta 8.000 euros en aportaciones a planes privados. Tiene un coste global en términos recaudatorios de 1,643 millones. Su meta es incentivar el ahorro a largo plazo como complemento al sistema público de pensiones.

Sin embargo, el análisis de la AIReF ha encontrado que las aportaciones son más bien pequeñas. El 31% solo aporta hasta 500 euros de los 8.000 permitidos, y el 26,8% hace aportaciones de entre 500 y mil euros.

El coste fiscal de esta medida es de 1.643 millones. Pero son las rentas altas las que acumulan el 66% de este beneficio, 1.084 millones.

Para mejorar su eficacia, la AIReF propone la reformulación completa de esta deducción, de forma coherente con la futura reforma de las pensiones que puedan acordar los agentes sociales dentro del Pacto de Toledo.