La campeona olímpica Ruta Meilutyte deja la natación a los 22 años tras una depresión y rumores de dopaje

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  • La nadadora lituana hizo historia al ganar la medalla de oro en los 100 metros braza de Londres 2012 con sólo 15 años.
  • La remera española Anna Boada anunció unos meses antes su retirada por depresión.
  • La depresión, un tabú que están rompiendo los deportistas.

La irrupción de Ruta Meilutyte en la natación de primer nivel fue fulgurante. Considerada una de las estrellas más precoces de la piscina mundial, el oro que ganó con sólo 15 años en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en la final de los 100 metros braza la hizo entrar en la historia. El título en el Mundial del año siguiente en los 100 y en los 50 metros braza en el Palau Sant Jordi de Barcelona al año siguiente la acabaron de consagrar.

Sin embargo, poco a poco su fulgor se ha ido apagando hasta el punto de que, cuando aún es apenas una recién llegada a la veintena, ha decidido dejar el deporte de primer nivel. En un comunicado, la federación lituana de natación anuncia la noticia, toda vez que agradece las 20 medallas de oro en diferentes competiciones internacionales que ha dado a la piscina de su país.

«Gracias a la natación experimenté una vida en la que nunca había pensado. Tuve la oportunidad de ver una gran parte del mundo, conocer y trabajar con personas maravillosas. Esta es una experiencia especial y ahora quiero usar esa experiencia y las habilidades adquiridas en una nueva distancia, esta vez fuera de la piscina. Estoy lista para comenzar una nueva fase en la vida», afirma Meilutyte. Esa nueva vida la llevará a recuperar sus estudios, que tuvo que aplazar por centrarse en la natación. O esa es la versión oficial.

Hay mucho detrás de esta retirada. La bracista lleva unos años arrastrando serios problemas de ánimo, hasta el punto de confesar que sufría depresión. Su última competición fue el Mundial de China de 2018, donde no se clasificó para ninguna final. Dos años antes, en los Juegos Olímpicos de Río, sólo pudo ser séptima en su distancia, los 100 metros braza.

Rumores de una vida disoluta en Gran Bretaña y su traslado a California posterior no ayudaron a que recuperase su competitividad. Desde hace años se empezó a descuidar, y sus técnicos empezaron a preocuparse por su falta de forma física para encarar las competiciones. Aún pudo rascar alguna medalla más, como las platas en piscina corta en los 50 metros braza en los Europeos de Glasgow y los Mundiales, en noviembre de 2018.

Desde entonces, no volvió a entrenarse. Ausentarse en varios controles antidopaje la pusieron en el ojo del huracán, ya que a un año de Tokio 2020 aún había esperanzas en ella. La noticia de su retirada llega en un momento turbio, y no faltan los rumores de que es un anuncio pactado para evitar un escándalo.