La cuarentena de la política partidista en dominicana

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Rey Díaz

nadaorg.22outlook.com

Santo Domingo, Distrito Nacional,  En la República Dominicana de Danilo Medina nadie está seguro de quien será el candidato político del partido oficial que participar en los próximos comicios para elegir al próximo mandatario en las elecciones del 2020. El PLD se encuentra navegando sobre un laberinto de posibles candidatos, donde el caudillismo siempre ha sido factor determinante para la elección, o la reelección de quien será el sucesor del presidente de turno.

Algunos voceros oficiales del gobierno morado han dicho que el actual mandatario no buscará una reelección pero el presidente no ha dicho nada sobre una posible reelección, quizás por aquello de que no quiere tragar otro tiburón podrido sin eructar. Y para evitar semejante sacrificio prefiere mantener silencio hasta que los mangos maduren como dijo Balaguer en cierta ocasión.

El ex mandatario de la República Dominicana el Doctor Leonel Fernández Reyna se mantiene restringido en la gatera oficialista, aunque en su entorno partidista sus seguidores están en la espera de que los vientos soplen a su favor para el lanzamiento de su candidatura.

Sin embargo, los vientos no parecer del todo favorecer su candidatura política, a pesar de que su maquinaria política tiene los recursos humanos y monetarios para entrar en la contienda política. Pero salir airoso en las elecciones políticas del 2020, sólo podría ser posible después de una maniobra política amparada por Danilo Medina que pudiera resucitar un muerto corrompido por la corrupción y las acusaciones que el pueblo emite en su contra.

Si el presidente dominicano Danilo Medina decide en un futuro cercano postularse nuevamente en los comicios del 2020 deberá cambiar la constitución Dominicana en un ambiente donde muchos dominicanos odian la reelección del presidente.

Lo único que justifica una nueva reelección del presidente Danilo Medina sería el miedo a que un nuevo gobernante de la oposición tome el poder y lleve a juicio a todos los sospechosos de haber incurrido en prevaricar contra el Estado Dominicano, asociación de malhechores, lavado de activos, sobornos, unido al delito de promover la impunidad reinante que ha contaminado al PLD por casi dos décadas del gobierno morado.

Claro está que el gobierno dirigiera unas elecciones amañadas para seguir controlando todos los poderes del estado dominicano. Las predicciones del ex presidente Leonel Fernández Reyna sostienen que el PLD seguirá siendo gobierno hasta el 2046. Si así lo dice Leonel es porque el Partido cuenta con fieles seguidores que usaran el poder para maniobrar cualquier evento que no favorezca al candidato del PLD.

En un partido como el PLD que ha sabido centrar todos los poderes del Estado Dominicano para la consecución de la agenda morada, sería muy difícil derrocarlo estando en el poder, no por ser mayoría, sino que aprendieron del Doctor Balaguer que las elecciones no se ganan en las urnas, sino en el conteo de la Junta Central Electoral.

No obstante, el pueblo dominicano ha llegado a la saciedad de la corrupción, la impunidad, la violencia, y los políticos corruptos que violan las leyes pero son declarados inocentes por una justicia que doblega su balanza a favor de los funcionarios que han visto multiplicar sus patrimonios ante el amparo de la corrupción.

Por otro lado la salida ante el impase Peledeísta podría encontrar solución en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), un partido que poco a poco se ha colocado en la segunda fuerza política de oposición al gobierno Morado.

Su candidato, Luis Abinader, ha sabido mantenerse a flote en la marea política dominicana a pesar de las fuertes críticas de las bocinas del gobierno Peledeísta, y de los voceros fieles al régimen danilista quienes a las vez que ejercen el periodismo de análisis político son también funcionarios del gobierno y quienes defienden su arroz y su habichuela como se dice en argot popular dominicano.

La política dominicana está llena de mercaderes interesados más bien en resolverse sus propios problemas de existencia diaria, más bien que encontrar soluciones tangibles a la mayoría de los ciudadanos marginados del pueblo dominicano.

En una visita de Jesús al templo de Jerusalén, se llenó de ira santa, al hacer un látigo, echando los mercaderes del templo, volcando las mesas de los que habían establecido sus tiendas de negocios en la casa De Dios. A ellos, les dijo: “mi casa será llamada casa de oración, y ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”

Al celebrar la cuaresma debemos sacar a los mercaderes de los recursos del pueblo dominicano y limpiar de una vez por todas de los ladrones que pervierten la democracia dominicana y han convertido el Palacio de Justicia, la Suprema Corte de Justicia y el Palacio Presidencial Dominicano en guarida de ladrones.