La España de Luis Enrique rompe con el pasado

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DAVID DE LA PEÑA

  • España se exhibe frente a la subcampeona del mundo: le mete un 6-0 a Croacia.
  • Luis Enrique debuta como seleccionador con victoria y buena imagen ante Inglaterra.

Más allá del debate que generó en su momento, con razones de peso en uno y otro bando, sí fue unánime la opinión de que la decisión que tomó Rubiales de prescindir de Julen Lopetegui a sólo dos días del comienzo del Mundial fue nefasta en lo deportivo para la Selección española. Fernando Hierro se encontró con un proyecto al que dar forma sin tiempo para desarrollarlo, algo que acabó derivando en una dolorosa eliminación en los octavos de final de la competición.

Un ‘shock’ que pesó psicológica y futbolísticamente

Varios internacionales españoles dejaron claro tras el Mundial que la salida de Lopetegui afectó al vestuario. Ese impacto psicológico es difícil de medir, pero es indiscutible que España estuvo lejos del nivel mostrado en la fase de clasificación. Hierro, más allá de ser valiente al asumir la responsabilidad en un momento muy delicado, pecó de poco intervencionismo, y no sólo por dar poco espacio a jugadores como Rodrigo Moreno o Saúl Ñíguez, sino también desde la pizarra.

España fue un futbolín en Rusia: jugadores ocupando mal los espacios e incapaces de hacer progresar al equipo en bloque, lo que acabó provocando dos problemas evidentes. El más grave se vio frente a la anfitriona, con un sinfín de pases inocuos ante el orden planteado por Cherchesov, pero también una falta de fluidez que hizo perder la pelota con el equipo muy separado, lo que obligó a Ramos, Piqué y Busquets a defender espacios muy abiertos y siempre en desventaja, siendo muy fácil para el rival encontrar situaciones francas de disparo.

Todo ello en lo relacionado con la propuesta inicial de Fernando Hierro, en la que además había jugadores similares en su forma de recibir la pelota como Silva, Iniesta e Isco, que no dividieron sus responsabilidades, provocándose cierto caos. Lo que también echó en falta España fue determinación para cambiar el plan desde el banquillo, algo que Lopetegui había enseñado durante la fase de clasificación, llegando incluso a plantear defensa de tres y sistemas de juego muy flexibles e imaginativos según las características del rival.

Luis Enrique, sin medias tintas

Luis Enrique le ha dado protagonismo a jugadores de un perfil diferente. No podrá saberse si el ahora entrenador del Real Madrid hubiera dado más tiempo a hombres como Saúl o Rodrigo durante el Mundial, pero sí que el técnico asturiano tiene claro que son la llave para hacer virar ese tedioso plan de juego visto frente a Rusia en algo mucho más dinámico. Al final, Silva, Iniesta o el propio Isco son centrocampistas enfocados a producir jugadas, y los Saúl, Rodrigo o Marco Asensio muestran más determinación a la hora de finalizarlas.

El nuevo seleccionador, en lo poco que ha mostrado, parece estar buscando un perfil izquierdo más destinado a conservar la pelota -Sergio Ramos, Ceballos, Isco, e incluso un lateral con gran técnica como Gayá- y un derecho que busque más movimientos verticales y profundidad, con Saúl, Carvajal y Asensio, coronado con un delantero centro capaz de ofrecer movimientos de apoyo si España tiene una posesión larga de balón, pero también muy agresivo en sus desmarques hacia la portería rival; “Rodrigo puede hacer de todo como nueve”, aseguró Luis Enrique tras el ‘set’ a Croacia.

Una España más versátil… con una incógnita

Como es lógico, todo es felicidad en la actual Selección española. Luis Enrique ha apostado por piernas más frescas y además, por un perfil de futbolista que encuentra el gol sin necesidad de que el equipo amase demasiado tiempo el cuero, lo que evidentemente eleva la capacidad competitiva del combinado nacional. Algunos problemas vistos en Rusia se han subsanado, y no sólo eso, además se ha conseguido dando un necesario relevo generacional.

La cuestión ahora será cómo responderá España frente a conjuntos que dominen bien partidos donde haya más transiciones, algo que será inevitable si Luis Enrique omite los pases de seguridad que obviamente ofrecía la vieja guardia de la Selección. En un fútbol en el que jugadores como Kylian Mbappé, Eden Hazard o Neymar son ahora mismo piezas dominantes y absolutamente devastadoras a campo abierto, esa falta de control con una posesión defensiva y estable será una circunstancia que medirá de verdad la calidad del proyecto del técnico asturiano, un problema por otro lado inevitable en la era ‘post Xavis’.