La falsa llamada de Microsoft: cuidado con esta estafa

0
28

Los estafadores han encontrado en Internet un lugar ideal para producir todo tipo de timos. Por eso, los internautas debemos estar alerta para evitar ser víctimas de estafas como phising o el carding. A través de estos métodos, los ciberdelincuentes son capaces de robar datos personales de los usuarios para conseguir, por ejemplo, su número de cuenta bancaria.

Este tipo de fraudes son fáciles de reconocer si sigues algunas indicaciones. Imagínate que recibes un correo electrónico donde te solicitan un dato personal relevante como tu número de tarjeta. ¡No lo hagas!

La OCU acaba de alertar que el famoso timo de ‘la falsa llamada de Microsoft’ ha reaparecido y es importante conocer en qué consiste para evitar ser víctimas. ¿Cómo podemos detectar esta estafa?

Estás en casa y, de repente, recibes una llamada de un técnico de Microsoft que te asegura que tu ordenador tiene un problema grave o que está infectado con algún virus. Te dirán que es necesario que accedan a tu PC o portátil en remoto para solucionarlo y te enviarán un enlace para que entres. ¡Aquí empieza el verdadero problema! Si accedes podrán tener el control de todos tus datos personales.

¿Cómo podemos reconocer al falso técnico o técnica? Normalmente se identifican en inglés o con un acento muy marcado y su objetivo será establecer contacto contigo y convencerte. Además, puede que nos llamen por nuestro nombre o que conozcan algunos datos técnicos de nuestro ordenador.

Lo más importante que debes saber es que Microsoft no va a llamarte. Nunca se pondría en contacto contigo por teléfono salvo que nosotros se lo solicitemos expresamente.

Si eres víctima de una de estas estafas y los ciberdelincuentes acceden a tu ordenador, algunas de las principales consecuencias que señala la Oficina de Seguridad del Internauta podrían ser:

– Los estafadores podrían acceder a tus cuentas bancarias y realizar compras y otros pagos.

– Todos nuestros archivos multimedia quedarían al descubierto y podrían almacenarlos para siempre e incluso hacer chantajes.

– Si tienes guardadas las contraseñas para acceder a las redes sociales también podrían hacerse con el control de las mismas y publicar en nuestro nombre.

– Otra de las consecuencias más graves es que «secuestren» el ordenador para pedir un rescate económico, una práctica habitual.