EFE

  • El acceso de éstas a métodos anticonceptivos es mayor que el que tuvieron sus madres.
  • Sin embargo, aún cuatro de cada 10 no lo usan en algunas de sus relaciones.
  • Entre los métodos anticonceptivos, el preservativo sigue siendo el más usado, aunque ganan fuerza los métodos hormonales.
  • Son datos recogidos en la ‘Encuesta de anticoncepción en España 2016’, realizada por la Sociedad Española de Contracepción.

Las chicas españolas menores de 20 años se inician en el sexo a los 16,2 años, tres años antes que lo hicieron las mujeres que ahora tienen casi 50 años, aunque en su primera relación utilizaron un método anticonceptivo en mayor proporción que sus madres.

Esta es una de las principales conclusiones de la Encuesta de anticoncepción en España 2016, de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), dada a conocer este viernes, que revela, además, que cuatro de cada diez mujeres no utiliza ningún método anticonceptivo.

No obstante, las mujeres en riesgo de embarazo no deseado suponen el 11% de todas las españolas en edad fértil.

El preservativo sigue encabezando el ránking de los métodos anticonceptivos en España (28,4%), aunque casi un 80% lo utiliza mal o hace un uso inconsistente del mismo.

A pesar de este dato, la encuesta constata un cambio de tendencia hacia un mayor uso de los métodos hormonales (píldora, parche, DIU, anillo vaginal e implante), en consonancia con otros países europeos.

Primera vez: una de cada cinco, sin protección

En concreto, la encuesta revela como la edad de inicio de las relaciones sexuales en España se sitúa en una media de 18,2 años para las mujeres, si bien va bajando con la edad hasta situarse en una media de 16,2 años en las menores de 20 años. Asimismo, también muestra como hasta una de cada cinco encuestadas (18,5%) admite que en esa ‘primera vez‘ no utilizaron ningún método anticonceptivo, lo que representa el principal factor de riesgo de embarazos no deseados entre los adolescentes.

Lo llamativo, según ha destacado José Vicente González, presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), es que “pese a que a la juventud se le achaca que son más descerebrados” el uso de métodos anticonceptivos en esa primera relación es mucho más frecuente que antes. Así, mientras que el 80-90% de las menores de 24 años dice haber usado algún método, el porcentaje baja hasta el 66,5% entre las mujeres de 45 a 49 años.

El trabajo también revela que como un 24,8% de las mujeres en edad fértil dice no usar un método anticonceptivo, si bien en ese porcentaje están también incluidas las que no tienen relaciones o las que quieren quedarse embarazadas o no saben que no pueden.

De este modo, la SEC concluye que un 1% de las mujeres españolas está en riesgo de tener un embarazo no planificado, bien por no usar anticonceptivos bien por usarlos mal, un dato que sin embargo no coincide con otras encuestas que dicen que hasta el 30-40 por ciento de los embarazos no son planificados, ha reconocido este experto.

La píldora se acerca al preservativo

La encuesta muestra como el método más utilizado por las mujeres españolas sigue siendo el preservativo, según aseguran el 28,4% de las encuestadas, si bien “su uso está bajando en favor de los anticonceptivos hormonales”, los preferidos para el 26,8% de las encuestadas incluyendo la píldora (21,7%), el anillo vaginal (3,4%), el parche (0,5%), la píldora gestágenos (0,2%), el implante (0,8%) y el intramuscular (0,2%).

“Esta preferencia por los métodos hormonales es positiva porque son más efectivos, si bien el preservativo debe seguir usándose porque evita las enfermedades de transmisión sexual”, ha destacado.

De hecho, el análisis por grupos de edad muestra como la píldora ya es el método preferido por las jóvenes de 25 a 29 años (34%, frente al 28,5% que opta por el preservativo), mientras que los métodos a largo plazo como el DIU son más utilizados por las mujeres de más de 40 años (más del 10%) mientras que entre las menores de 29 años es testimonial.

“Parece que el DIU está proscrito en mujeres jóvenes y no es así. De hecho es el método más seguro”, ha añadido José Ramón Serrano, presidente de la SEC, que aclara que “la edad no debe ser ninguna limitación para usar ningún método”. Además, la encuesta revela un mal uso de los métodos anticonceptivos que favorece el riesgo de embarazos no deseados, han señalado ambos expertos, como demuestra que casi la mitad (41,5%) de las usuarias de los anticonceptivos digan no usarlos siempre y sólo el 54% lo usan de forma correcta, al inicio de la relación.

Falso mito de los descansos

Lo mismo sucede con el mal uso de la píldora anticonceptiva, ya que algo más de un tercio de las usuarias admite hacer descansos periódicos del tratamiento “para evitar supuestos efectos secundarios” a pesar de que su práctica está totalmente desaconsejada, aseguran ambos expertos.

“España es el único país donde se siguen haciendo descansos, seguimos teniendo este mito pese a que la píldora no tiene efectos secundarios, no engorda ni causa problemas físicos importantes”, ha señalado Serrano, que no obstante admite que la situación ha mejorado con respecto a hace dos años, cuando los hacían la mitad (51%) de las usuarias.

El problema, señala la encuesta, es que la prescripción del descanso procede mayoritariamente del médico, matrona o enfermera, según el 69,5% de quienes los realizan. Ambos expertos asumen que todavía no han sido capaces de concienciar a los propios profesionales y todavía existe una especie de “hormonofobia” heredada de las primeras píldoras anticonceptivas que se usaban en los años 70, a pesar de que “ahora han bajado mucho las dosis”.

“No se parecen en nada pero ese falso mito se sigue perpetuando pese a que vamos mejorando”, ha señalado el presidente de la SEC, que pide a las autoridades que desarrollen la Ley de Salud Sexual y Reproductiva para fomentar los aspectos preventivos y educativos en esta materia para que sepan todas las alternativas que hay disponibles y las usen correctamente.

Asimismo, en el manifiesto firmado con motivo del Día Mundial de la Anticoncepción se han centrado en el derecho de las mujeres “a tomar sus propias decisiones” y en cómo la violencia de género puede afectar “de manera notable” a la salud sexual y reproductiva, ya que se asocia a un aumento de las infecciones de transmisión sexual, el cáncer de cérvix, los embarazos no deseados y las interrupciones de los mismos.