EFE

  • En la actualidad, las saudíes no pueden trabajar, alquilar piso, viajar, estudiar o sacarse el pasaporte, entre otras cosas, sin el permiso de un hombre.
  • Miles de mujeres saudíes han firmado un documento presentado ante su rey y que tiene su origen en una campaña de Twitter.
  • “No es razonable que el islam otorgue la tutoría a un hombre que puede ser menor que ella en edad, cultura y posición”, declara una activista.
  • Human Rights Watch afirma que si el país no elimina el sistema de tutorías está yendo en contra de los DDHH.
  • Hasta el pasado diciembre, las saudíes ni siquiera podían votar o presentarse como candidatas.
  • Los jeques se oponen a cualquier iniciativa que reconozca más libertades a las mujeres.
  • Un jeque (e imán de La Meca): “Esa iniciativa va contra la sharia (ley islámica), la tutoría es una protección”.

Saudíes

Miles de mujeres saudíes han firmado un documento que fue presentado esta semana al rey Salmán bin Abdelaziz en el que exigen el fin de la tutoría del hombre sobre la mujer en su país, donde las féminas no pueden trabajar, sacarse el pasaporte, alquilar piso, viajar o estudiar fuera sin el permiso de un varón.

Ese texto es el resultado físico de una campaña lanzada en Twitter, Soy la tutora de mí misma, en la que esas mujeres saudíes alzaron su voz digital para exigir su derecho a tener el control sobre su vida.

“No es razonable que el islam  otorgue la tutoría sobre la mujer a un hombre que puede ser menor que ella en edad, cultura y posición. ¿Cómo es que una miembro en el Consejo Consultivo, el senado, no puede viajar sin permiso de su tutor, que puede ser su hijo en la ausencia del marido o el hermano?” dice una activista de la campaña, que se ha identificado como Aisha.

La activista señaló que hay casos en los que la mujer “es víctima de un soborno por parte de su tutor, que no le da permiso para estudiar fuera, por ejemplo, si no le da dinero para obtenerlo”.

Asimismo, Huda, otra de las mujeres firmantes del documento, dijo que ella personalmente no sufre del “control machista” pero que siente el sufrimiento de sus amigas, “privadas de muchos derechos”.

Huda, profesora en una escuela, relata que una de sus amigas “no ha podido continuar sus estudios fuera del país porque su padre no aceptó que ella viajara sola y otra no ha logrado trabajar por la misma razón”.

Por su parte, la miembro de la Comisión saudí de Derechos Humanos, Samha al Gamdi, dijo en una entrevista con el periódico saudí Al Hayat que las mujeres saudíes no buscan “derrocar el mandato del hombre, sino un equilibrio familiar“.

El pasado 16 de julio, la organización Human Rights Watch, HRW, dijo en un comunicado que si Arabia Saudí no eliminaba por completo el sistema de la tutoría del hombre, esto iría en contra de sus compromisos de derechos humanos.

Además dijo que si no es anulado ese sistema, Riad no cumplirá con lo estipulado en el denominado Proyecto de la Visión de Arabia Saudí 2030.

Dicha iniciativa, anunciada por el segundo príncipe heredero y ministro de Defensa, Mohamed bin Salmán, incluye que las mujeres “son un elemento importante de los elementos de la fuerza y que sus habilidades serán desarrolladas para el beneficio de la sociedad y la economía”.

En los últimos años, el reino árabe ha tomado algunos pasos a favor de los derechos de la mujer, entre ellos la designación de treinta mujeres en el Consejo Consultivo en 2013.

Asimismo, el pasado mes de diciembre, se permitió a las mujeres votar y presentarse en las elecciones municipales por primera vez en la historia del país.

Además, el Gobierno saudí aumentó las oportunidades para que la mujer pudiese entrar en el mercado de trabajo, algo por lo que llevaban luchando más de diez años, según HRW.

Pese a los avances, en el reino ultraconservador, los jeques suelen oponerse a cualquier iniciativa que dé más libertad a la mujer.

Es el caso del jeque Seud al Sharim, el imán de la mezquita de la ciudad santa de La Meca, que reaccionó en un tuit a la petición para acabar con la tutoría del hombre sobre la mujer: “(Esa iniciativa) va contra la sharia (ley islámica), la tutoría del hombre sobre la mujer es una protección para ella, y esto no significa reprimirla, esclavizarla o quitarle sus derechos”.