Mariah Carey confirma que se baña en leche fría y desmiente algunas de sus exigencias de diva

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    20MINUTOS.ES

    • La cantante habla de su interracialidad, el movimiento #MeToo y su bipolaridad.
    • “Tuve que pasar por muchas cosas en mi infancia para sentirme aceptada y digna de existir por ser interracial”.
    • Mariah Carey revela que sufre un trastorno bipolar.

    La cantante Mariah Carey (48) es casi tan conocida por sus peticiones, dignas de toda una diva a la vieja usanza, que por sus temas. Preguntada por algunos de los rumores que rodean a su figura en una entrevista en el medio The Guardian, la cantante ha desmentido (y confirmado) algunas de ellas.

    En 2009, las malas lenguas sugerían que Carey había exigido un total de 20 gatitos blancos y 100 palomas blancas para su directo en la apertura del centro comercial Westfield por las luces de Navidad. “No, lo de los 20 gatos es una absoluta mentira. No soy una mujer a la que le gusten los gatos. Ya no tengo uno”, contestó la intérprete de forma tajante.

    Continuando con los rumores, el periodista le preguntó a la cantante si es cierto que pide una váter nuevo con la tapa de oro cada vez que llega a un hotel. Carey, sorprendida, vuelve a desmentirlo: “Venga, ¿en serio? ¡Tapas de oro! ¡Para eso podría comprarme una casa!”.

    A la tecera va la vencida, y en la siguiente pregunta, Carey tuvo que desmentir… parte de la misma. Algunos medios sugieren que la intérprete solo se baña en agua mineral francesa, a lo que esta respondió: “No, me baño en leche”.

    Tal y como la misma Cleopatra en su día, Carey se toma muy en serio su belleza, y asegura que sus baños de “leche fría” son parte de su rutina para verse mejor.

    #MeToo y bipolaridad

    Cambiando radicalmente la dinámica de la entrevista, la intérprete también habló de otros temas, como el movimiento #MeToo, al que asegura sumarse: “Apoyo a toda la gente que revela su verad”. Carey asegura haber sufrido abuso sexual dentro de la industria musical y haber liadiado con ello “al igual que he hecho con muchas otras cosas de mi vida: convirtiendo lo negativo en positivo”.

    Carey, de 48 años, fue diagnosticada recientemente con un trastorno bipolar de tipo II, una situación con la que aún está aprendiendo a vivir y que podría tener su origen en un hecho de su infancia.

    En 2001, la cantante también fue diagnosticada con una enfermedad mental: “Tuve que pasar por muchas cosas en mi infancia para sentirme aceptada y digna de existir en la Tierra, porque me sentía tan diferente al resto creciendo, al ser interracial, porque era algo que todavía no estaba normalizado y porque no teníamos el dinero para escapar a cualquier obstáculo que nos ponía la vida”.

    Al igual que Carey,el cantante y marido de Kim Kardashian, Kanye West, padece un trastorno mental, aunque este se lo toma de una forma muy diferente a la de la cantante. Para West, su condición es un “superpoder”.