Medio centenar de robots colonizan el Espacio Fundación Telefónica en Madrid

0
5

NANI F. CORES

  • La muestra ‘Nosotros, robots’ explora los retos de la humanidad ante el desarrollo imparable de la robótica.
  • El Caballero mecánico ideado por Leonardo da Vinci y R2D2 y C3PO son algunos de sus ilustres invitados.

A mediados de los años 50, el matemático Marvin Minsky (1927-2016), experto en ciencias de la computación, acuñaba el término “inteligencia artificial”. Minsky consideraba que el cerebro humano era una máquina cuyas funciones podían ser estudiadas y emuladas por un ordenador y aseguraba que “las máquinas podrán hacer cualquier cosa que hagan las personas porque las personas no son más que máquinas”. Interrogado sobre el futuro de éstas añadía de forma enigmática: “¿Heredarán los robots la Tierra? Sí, pero serán nuestros hijos”.

Mucho ha llovido desde que el padre de la IA pronunciase estas palabras. A lo largo de este medio siglo, el desarrollo de la robótica ha crecido de forma vertiginosa y las posibilidades que estas máquinas nos ofrecen para transformar el futuro son casi infinitas. En este hecho, precisamente, quiere profundizar la exposición Nosotros, robots, que acaba de inaugurar el Espacio Fundación Telefónica de Madrid y que puede visitarse en su tercera planta hasta el 3 de febrero del próximo año.

Se trata, como ellos mismos dicen, de aproximarse a la robótica para reconocer como aquello que tan solo hace unas décadas parecía cosa de ciencia-ficción ahora forma parte de nuestra vida cotidiana en ámbitos tan diversos como el laboral, la vida doméstica o la sanidad.

“No solo nos liberarán de difíciles y peligrosas tareas, sino que posiblemente superarán nuestras capacidades físicas y de procesamiento mental. De pronto, nos enfrentaremos a dilemas morales que surgirán de nuestra convivencia con seres artificiales, a los que habrá que garantizar unos derechos y acotar unos límites. Y, con robots humanoides, la especie humana por fin contará con un semejante en el que mirarse y con el que medirse”.

La muestra, comisariada por el escritor y analista Andrés Ortega y organizada en colaboración con Pablo Medrano (CEO de Casual Robots), recorre a través de una selección de cerca de cincuenta robots -acompañados de audiovisuales, maquetas e infografías- los hitos de la historia de esta tecnología desde la Antigüedad hasta el presente. Porque aunque la palabra ‘robot’ fue acuñada en el siglo XX – por el escritor Karel Čapek, en la obra R.U.R. estrenada en el Teatro Nacional de Praga en 1921- la idea de que una máquina pudiese suplir el trabajo de las personas ya se había despertado muchos siglos antes.

Tan inmemorial es este deseo que Herón de Alejandría (10-70 d. C.) escribió un libro titulado Autómata, donde ya recogía primitivos diseños de estos aparatos; y en 1495 el genial Leonardo da Vinci ideaba su Caballero mecánico, considerado el primer humanoide y del que puede verse una reconstrucción en esta exposición.

A esta primigenia criatura ‘davinciana’ se suman el autómata original de Gustave Vichy ‘El Mago’ (1890), uno de los fabricantes de autómatas más importantes del siglo XX; InMoov (2012), el primer humanoide de código abierto de fabricación casera con impresoras 3D ideado por Gail Langevin, y robots de película y fama universal como T-800 (1984) protagonista de Terminator y R2D2 (1977) de la saga Star Wars.

Quien se presta a enseñarnos sus ‘tripas’ es RH-1 o Robot Humanoide 1 (2011), desarrollado por la Universidad Carlos III, que se presenta diseccionado para que los visitantes puedan ver sus componentes esenciales y conocer su funcionamiento. Y dos buenos ejemplos de la robótica al servicio del hombre: Yume Maru (1983), un rarísimo robot que fue utilizado en grandes superficies para interactuar con los clientes; y PackBot 510 (2007) de iRobot, el robot de referencia del ejército, la policía y las fuerzas de rescate de EE UU en tareas de exploración y desactivación de bombas.