BELÉN BARREIRO. DIRECTORA DE MYWORD Y EXPRESIDENTA DEL CIS

Belén Barreiro

En los últimos años, la sociedad se ha visto sacudida por grandes acontecimientos, que han transformado profundamente nuestros estilos de vida. La crisis económica que, por fortuna, estamos dejando atrás, ha dado paso a una sociedad poscrisis que se parece bien poco a la de antes. La economía se está recuperando, pero el empobrecimiento y la desigualdad perduran: muchos ciudadanos llevan vidas desahogadas mientras que muchos otros viven a base de renuncias, sufriendo estrecheces en su día a día. La altísima tasa de paro, la precariedad laboral y la caída de los salarios son responsables del ahogo que aún padece una parte importantísima de la población y, muy en especial, los jóvenes, los nuevos perdedores de la sociedad que ha dejado la recesión.

La crisis no ha sido el único propulsor de cambio. La tecnología está revolucionando nuestras vidas desde hace aún más tiempo. En 1990, internet aún no existía en España, y en Estados Unidos apenas alcanzaba al 1% de la población. Hoy en día, prácticamente ocho de cada diez ciudadanos son usuarios de la red. Si la penetración de internet ha ido a un ritmo veloz, también lo ha hecho el uso del móvil. Y si hay un país que despunta en la posesión de móviles inteligentes o smartphones es España. Este pequeño aparato acompaña a muchos ciudadanos a casi todas las horas del día y en muchas de las actividades que realizan: el móvil, que hace de reloj, de despertador, de agenda, de cámara, de guía y mucho más, está impulsando nuevos hábitos de vida, consumo y compra. La revolución tecnológica, además, de la mano de las redes sociales, está transformando las relaciones interpersonales, en las familias, entre los amigos, en las parejas y en el trabajo.

En este escenario poscrisis y casi plenamente digital, los valores de los ciudadanos también están mutando. Se han ido conquistando espacios crecientes de libertad y tolerancia, que están dejando una sociedad con nuevos modelos de familia, nuevos hogares y formas de vida alternativas. Está en marcha una revolución libertaria, silenciosa pero, quizás, imparable, a la que se suma una creciente concienciación medioambiental, que empuja a no pocos ciudadanos a pensar y comportarse de manera distinta a como lo hacían en el pasado.

Ulises nace en el contexto de una sociedad en plena ebullición. Y lo hace con el propósito de entender cómo somos, de anticipar lo que se avecina. Queremos adentrarnos en la vida cotidiana de los ciudadanos y consumidores, de aquellos que han podido capear los efectos de la recesión y de aquellos que se ven forzados a vivir con menos. Queremos detectar esa revolución de las pequeñas cosas que, de la mano de las nuevas tecnologías, está cambiando el día a día de tantísimas personas. Queremos diseccionar los valores compartidos, los miedos y las certezas, las desesperanzas y los sueños porque nuestra misión como sociólogos es, sobre todo, contribuir a que los cambios de mañana no nos pillen desprevenidos.