Problemas para entrar al Mad Cool en la primera jornada del festival

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    20MINUTOS.ES

    • “Me perdí el concierto que quería ver”, explica un asistente a este medio.
    • Otros, sin embargo, aseguran que las personas que iban con la pulsera de casa han entrado sin dificultad.

    El festival madrileño Mad Cool sacaba pecho este jueves con el arranque de su tercera edición, para la que ha duplicado su aforo, convirtiéndose así en el festival más grande de España: con 80.000 personas por día; 240.000 para los tres días. 

    Esta cita madrileña, que este año se celebra como novedad en la zona de Ifema-Valdebebas —cuyo espacio equivale a unos dieciocho campos de fútbol—, ha arrancado con caos y polémica. Intensos atascos han enturbiado las primeras horas del festival, así como las colas kilométricas en los accesos, que han provocado esperas de una hora y que muchos asistentes se pierdan algunos de los conciertos de este primera jornada. Cuando Eels, Fleet Foxes y Tame Impala empezaron a tocar los primeros acordes, muchos seguían colapsados en los accesos. 

    “Después de dos horas en el coche para meterlo en el parking, al final lo hemos dejado en la calle porque nos esperaba una hora y media más de espera. Ahora hemos llegado a la entrada y parece que esto va para una hora más de cola. Nos estamos perdiendo Tame Impala”, escribe una asistente a través de su cuenta de Twitter, donde el festival está siendo duramente criticado. Este diario se ha intentado poner en contacto con los organizadores sin éxito.

    “Me perdí el concierto que quería ver, el primero de todo el festival”, relata a 20minutos Manu, gallego y uno de los que llegó al recinto a eso de las 18 horas. “Cogimos cercanías e hicimos la cola que rodeaba todo el recinto. Esto es un caos. Casi una hora de cola”.

    “Tenéis a miles de personas a pleno sol de julio en Madrid durante más de una hora para conseguir la pulsera y entrar al recinto. Seguís siendo unos irresponsables”, se quejaba otra usuaria en Twitter.

    Otros asistentes, sin embargo, son de otra opinión. “Yo llegué a las seis y entré sin problemas“, cuenta a este medio Alejandro, para quien el problema está en la cantidad de personas que fueron sin la pulsera de casa. “La gente que viene con la pulsera entra de forma fluida, lo que ocurre es que hay solo dos filas para los que se la tienen que sacar aquí.

    José María suscribe esa opinión. “He llegado sobre las 21.30 y no he tardado ni 30 segundos en entrar con mi pulsera. Las colas grandes afectaban a los que venían sin ella”.

    Además, las personas que han acudido en coche al recinto han soportado kilómetros de atascos y controles en la zona hasta llegar a los aparcamientos habilitados. Según han explicado algunos de los afectados, la lentitud se ha debido a los controles de seguridad y a la “falta de planificación y formación” del personal.