Revolución digital en las aulas: herramientas para hacer más fácil la vida del profesor

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Se celebra el Día del Maestro en España, otra profesión que se ha visto obligada a reinventarse conforme ha ido avanzando y asentándose la digitalización.El auge de los smartphones y su uso a edades cada vez más tempranas se ha convertido en un riesgo en muchos sentidos, pero también ofrece a los profesores un nicho en el que trabajar y a través del cual conseguir la atención de sus alumnos.Una forma de ‘captar’ a estos adictos al teléfono móvil es usando las llamadas ‘LMS’, siglas en inglés de Learning Management System. Se trata de plataformas de aprendizaje que buscan facilitar la conexión entre profesores y alumnos, tanto dentro como fuera de la escuela. Las más conocidas son Edmodo, Moodle o Google Classroom, que son gratuitas, pero hay muchas más.El docente crea un aula virtual mediante la cual puede distribuir y calificar tareas, compartir el material de clase o comunicarse con los estudiantes, por ejemplo enviando avisos o iniciando debates sobre la lección que se está estudiando. Además, muchas permiten también la comunicación con las familias.Los sistemas de almacenamiento cloud se han convertido en una herramienta básica para el profesor y para el alumno: permiten acceder desde cualquier lugar a los apuntes y los materiales que necesitas para aprobar una asignatura.¿Repasar la lección en el autobús o revisar lo que ha enseñado el maestro hoy? Es posible gracias a plataformas de almacenamiento en la nube como Dropbox o OneDrive.Tanto para llamar la atención como para fijar contenidos, los profesores se pueden valer de presentaciones que exponer en un proyector o una pizarra digital (algo cada vez más común en las aulas). No hace falta ser Picasso ni tener grandes conocimientos de diseño gráfico para hacer presentaciones muy ‘resultonas’ con herramientas como PowerPoint, Prezi o Canva.Este tipo de materiales puede ayudar a aligerar temas más densos y a darle un toque más divertido al contenido, pero además sirven para exponer de manera resumida y atractiva los conceptos básicos de la lección.Al fin y al cabo, de lo que tratan todas estas herramientas es de hacer a los alumnos más dinámica y entretenida la educación. De ‘aprender jugando’. El concepto de gamificación, que se ha popularizado mucho en entornos empresariales, también tiene su espacio en el aula.No solo sirve para exponer los contenidos de manera más apetitosa y atraer a los chavales, al docente le sirve también para evaluar sus conductas y su capacidad reactiva. Algunos ejemplos de aplicaciones podrían ser Kahoot o Trivinet, que permiten plantear un ‘concurso’ con preguntas elaboradas por el profesor y que los estudiantes se unan a participar.Lamentablemente los alumnos no siempre son sinceros y a veces hacen trampas. Paper Rater, CopyLeaks.com o Quetext.com son algunos ejemplos de apps y webs que permiten detectar plagios y encontrar errores de ortografía o de gramática. Todas tienen versión gratuita.La evaluación final del trabajo del curso es una de las tareas más costosas para los ‘profes’. Para aligerarla existen también apps y herramientas que permiten crear cuestionarios y exámenes rápidos para calificar a los alumnos, como Cerebriti, Google Forms o Socrative.