Ronald Guzmán, la otra apuesta agresiva criolla de los Rangers que ya rinde

0
1


Ronald Guzmán está de vuelta en la Lidom, ahora con los Gigantes tras dos breves incursiones con los Toros, pero si sigue subrayando los cotejos del calendario que se diseñó cuando fue firmado es muy probable que sus días en los diamantes dominicanos estén contados.

En 2011, los Rangers apostaron fuerte por el mercado internacional con bonos de US$5 millones por los jardineros zurdo Nomar Mazara y US$3,5 MM por Guzmán, de 16 años ambos. Mazara encontró su hueco en la MLB_en 2016 y desde entonces ha pegado 20 jonrones en cada temporadas, con 100 remolques en 2017.

La brecha para Guzmán se abrió en abril cuando el torpedero Elvis Andrus se lastimó el codo derecho y los Vigilantes reestructuraron el infield con el debutante vegano en la inicial, Joey Gallo movido a la antesala y Jurickson Profar al campo corto.

“Fue un proceso muy, muy largo, hay muchas cosas que uno tiene que aprender, la cultura de aquí y la de Estados Unidos son muy diferentes, el idioma y también la forma de cómo se juega béisbol es súper organizado, hay muchas cosas que tú tienes que hacer ajustes, acoplarte”, dijo Guzmán, salido de la Dominican Prospect League.

Los números de poder que puso son respetables: 18 dobles, 16 jonrones y 58 carreras remolcadas en 123 partidos donde bateó para .235, con .306 de OBP y .416 de slugging.

De todos esos batazos, ninguno les pone la piel más de gallina como los del 10 de agosto en Yankees Stadium con sus padres y otros familiares en las tribunas. Fueron tres cuadrangulares, dos de ellos contra Masahiro Tanaka.

“No se puede describir todo lo que sentí en ese momento, todas las emociones. En verdad no se puede describir. Imagínate, primera vez que mi papá me va a ver jugar y yo me sentía como que estaba jugando en el patio de mi casa, literalmente. Sentía que todo me salía fluido y de verdad ver esa emoción, esa lágrima de alegría no tiene precio”, dijo Guzmán.

El gigante (6’5 pies) es el favorito para quedarse con la inicial de unos Rangers todavía en maduración, cerca de llegar a una ventana de posibilidades con un núcleo hecho en casa.

Cuando firmó en 2011 lo hizo al día siguiente de graduarse de bachiller y asegura que asignó a su padre la administración del dinero para concentrarse en béisbol.

“Obviamente (el dinero) me ayudó mucho a facilitarme, hay muchos muchachos que van a Estados Unidos y pasan mucho trabajo, pero gracias a Dios tuve la facilidad de poder mantenerme, comer tres veces al día, eso nunca fue el enfoque para mí, yo tenía mi mentalidad porque yo sabía que mi meta no era firmar por mucho dinero, sino llegar a Grandes Ligas en el menor tiempo posible, mantenerme y que sea lo que Dios quiera, jugar 15-20 años en Grandes Ligas y llegar al Salón de la Fama, pero todavía no he descansado ni siquiera un contrato que me den ahora en 5 me va a quitar el enfoque de llegar al Salón de la Fama”, dijo el prospecto.



Source link