Todo lo que se sabe del anciano fallecido en el tiroteo de Palma-Palmilla: guerra de clanes, detonante sentimental y un subfusil

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    Un hombre de 74 años ha muerto de un disparo por una bala perdida durante un tiroteo que se ha producido en la barriada de Palma-Palmilla, una de las zonas más deprimidas de Málaga capital. El suceso ha puesto el foco mediático sobre un barrio que lleva años sufriendo la violencia en sus calles, como han denunciado los vecinos en múltiples ocasiones. Estas son las principales claves del trágico acontecimiento que ha conmocionado a la capital de la Costa del Sol.

    Los acontecimientos que ocurrieron el pasado miércoles por la noche fue fruto de la tensión que se vive en la zona entre clanes rivales. Cualquier pequeño encontronazo sirve de excusa a estos grupos violentos para iniciar actos hostiles. El tiroteo se desencadenó en la calle Ebro, situada en la zona situada más norte del barrio.

    Hasta el momento se han producido seis detenciones relacionadas con los hechos, aunque la investigación sigue abierta. El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional es el que se ha hecho cargo de la investigación del caso.

    Según confirmaron a fuentes cercanas a la investigación, la víctima estaba en una vivienda y no tenía relación con los hechos. Su muerte se produjo al alcanzarle un tiro perdido al asomarse a la ventana. Se trataría del padre de un agente perteneciente a la Policía Local del municipio Alhaurín el Grande. El hombre ya estaba jubilado.

    El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha señalado que la investigación sobre el incidente ocurrido en La Palmilla tiene «una motivación muy personal, de tipo sentimental».

    Los agentes de la Policía Nacional hallaron en un primer registro munición que pensaban que correspondía a un fusil de asalto AK47. Sin embargo, posteriormente, fuentes cercanas a la investigación han confirmado tras analizar a fondo la veinte de casquillos encontrados que se trataría de un arma larga tipo subfusil.

    Se trata del tercer tiroteo entre clanes que ha producido en el barrio en poco más de un mes. En el arranque del año, hubo dos enfrentamientos más con armas con menos de 24 horas de diferencia en la plaza de los Verdiales. En al menos uno se utilizó un subfusil y los agentes recogieron medio centenar de casquillos. Como en el último tiroteo, una bala perdida entró por la ventana de una vivienda cercana, aunque esta vez no hubo que lamentar víctimas.