20MINUTOS.ES

  • La miel era empleada por los antiguos egipcios o asirios para tratar heridas y enfermedades del intestino.
  • La acupuntura, actualmente empleada incluso como técnica para dejar de fumar, es una práctica milenaria china que combatía el dolor en la espalda o el cuello.
  • El aloe vera, una planta muy de moda para tratar las quemaduras solares, se utilizaba para tratar enfermedades de la piel o curar heridas.

Acupuntura

Muchos remedios naturales transmitidos a lo largo de la historia siguen siendo efectivos en la actualidad, pese a haber sustituido la mayor parte de ellos por medicinas más avanzadas. He aquí los usos medicinales de algunos productos que se remontan a tiempos del Antiguo Egipto o la Grecia clásica, tal y como recogen desde Medical Daily.

Miel. Los antiguos egipcios, asirios, chinos, griegos y romanos ya empleaban este endulzante natural para tratar heridas y enfermedades del intestino, ya que “muestra una actividad bactericida contra muchos organismos”, según señala un estudio de 2013. En la Antigua Grecia, la miel se empleaba para tratar el dolor y la fiebre. Hipócrates la utilizaba para la calvicie, la anticoncepción, la cicatrización de heridas, como acción laxante, y para tratar la tos y el dolor de garganta.

Acupuntura. Esta antigua práctica de la medicina china se ha utilizado en tratamientos para el dolor en la espalda, cuello, rodillas y cabeza. Otros usos actuales de la acupuntura son para tratar la depresión y ayudar a dejar de fumar. Según destaca el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de EE UU (NCCIH, por sus siglas en inglés), algunos científicos sostienen que la acupuntura puede aliviar algunos síntomas relacionados con el tratamiento del cáncer. Una práctica igual de antigua es la del cupping, que este verano volvió a salir a la luz después de ver las marcas circulares que esta técnica dejaba en deportistas de la talla del nadador Michael Phelps.

Aloe vera. Esta planta es conocida con el nombre de la ‘planta de la inmortalidad’, y hace 6.000 años en el Antiguo Egipto se utilizaba para curar heridas, tratar enfermedades de la piel, así como laxante. Hoy en día también se emplea por vía tópica para la osteoartritis, las quemaduras (como las solares) y la psoriasis, destaca el Instituto Nacional de la Salud de EE UU.

Lavarse las manos. Este simple acto ayuda a reducir la propagación de gérmenes y enfermedades, un hecho que ya conocían los antiguos hebreos. A lo largo de su historia se lavaban las manos con fines rituales, por ejemplo antes de las comidas. También se cree que este hábito les ayudó a evitar más muertes por la Peste Negra en la Edad Media en su comunidad. Desde el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) recomiendan a lavarse las manos con regularidad, especialmente en las temporadas de gripe, como forma de prevenir que se propague esta enfermedad.

Corteza de sauce. Antiguamente en China y Europa se solía masticar esta corteza para combatir la fiebre, el dolor y la inflamación. El motivo científico que explica los efectos de esta corteza es que contiene salicina, similar a la aspirina, según indica el Centro Médico de la Universidad de Maryland.