Trump y el racismo, una acusación recurrente

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    WASHINGTON. La nueva controversia que envuelve al presidente estadounidense Donald Trump por su mención a Haití, El Salvador y a naciones africanas como “países de mierda” recuerda otros escándalos protagonizados por el mandatario en los que ha sido acusado de racismo.

    Campaña contra Barack Obama

    Mucho antes de lanzarse en búsqueda de la presidencia, el magnate inmobiliario tomó la batuta de una campaña de tenor racista que cuestionaba la nacionalidad estadounidense de Barack Obama, poniendo en duda la validez de su certificado de nacimiento.

    Tras haber alimentado esta teoría de conspiración, Trump brutalmente dio un giro durante la campaña presidencial.

    Los “violadores” mexicanos

    Al anunciar su entrada en el ruedo electoral el 16 de junio de 2015, el futuro presidente pintó a los inmigrantes mexicanos como “violadores”.

    Reiteró esos ataques, calificando a los inmigrantes latinos de “bad (malos) hombres”.

    Trump establece con frecuencia una relación entre inmigración y aumento de la criminalidad en Estados Unidos, incluso aunque ningún estudio serio lo prueba.

    Soldado musulmán muerto en combate

    En un país que venera a sus militares, Trump se enfrentó en 2016 con el padre del capitán Humayun Khan, muerto en Irak en 2004.

    Abogado de origen pakistaní, Khizr Khan había dado un emotivo discurso durante la convención demócrata, reprochando a Trump su proyecto de prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos.

    Trump respondió criticando las declaraciones de Khan, insinuando que su esposa había sido forzada a mantenerse callada esa noche debido a su religión musulmana.

    Ataques contra un juez de origen mexicano

    En varias ocasiones en 2016, Trump acusó un juez de sesgo en un proceso judicial por fraude que involucraba la desaparecida Trump University, porque el magistrado era de origen mexicano.

    “Tengo un juez mexicano. Es de origen mexicano. Debería recusarse”, dijo sobre Gonzalo Curiel, un ciudadano estadounidense.

    “Pretender que una persona no puede hacer su trabajo por su origen es un típico comentario racista”, expresó Paul Ryan, el republicano de mayor cargo en el Congreso, pero mantuvo su apoyo.

    Complacencia con la extrema derecha

    Tras los actos violentos que sacudieron la ciudad de Charlottesville el 12 de agosto de 2017 durante una manifestación de grupúsculos de extrema derecha, Trump apareció inicialmente reticente a condenar claramente los militantes xenófobos.

    Ese día, un neonazi atropelló con su vehículo a un grupo de manifestantes antirracistas, matando a una mujer de 32 años. Pero Trump exculpó de hecho a los supremacistas blancos, declarando que “ambos bandos” tenían responsabilidad en los disturbios.

    Polémica deportiva

    El presidente estadounidense se enfrentó con los jugadores de football americano de la NFL, en su mayoría negros, que se arrodillaban durante el himno nacional para protestar contra la violencia policial y las tensiones raciales en Estados Unidos.

    Trump, que interpreta ese gesto como una falta de respeto hacia el país, calificó a esos jugadores contestatarios como “hijos de puta” y dijo que deberían ser despedidos de sus equipos.

    Decretos anti-inmigración

    Desde finales de enero de 2017, Donald Trump lleva adelante una feroz batalla judicial para restringir la entrada de extranjeros a Estados Unidos. Esa voluntad tomó la forma de varios decretos sucesivos que diferentes jueces consideraron discriminatorio contra los musulmanes.

    Trump logró un triunfo relativo ante la Corte Suprema pero la controversia continúa.

    por Sébastien BLANC



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