Una bebé británica que nació con el corazón fuera del cuerpo sobrevive a tres cirugías

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EFE

  • Vanellope Hope Wilkins vino al mundo mediante cesárea tras haberle detectado una rara condición que se conoce como ectopia cordis.
  • En Reino Unido no se conoce ningún otro caso, ya que apenas se registran en el mundo uno entre millones y en la mayoría, los bebés nacen sin vida.
  • Tras las operaciones, el siguiente paso será desconectarla del respirador y el principal riesgo al que se enfrenta son las posibles infecciones.

Una bebé británica que nació el mes pasado con el corazón fuera del cuerpo ha sobrevivido a tres operaciones en un hospital de Leicester, en el centro de Inglaterra, según informa la BBC.

Vanellope Hope Wilkins vino al mundo el 22 de noviembre mediante una cesárea programada en el Hospital Glenfield, en la misma ciudad inglesa, tras haberle sido detectada en las ecografías una rara condición que se conoce como ectopia cordis. Ese nombre denomina una malformación congénita muy poco habitual asociada a una ubicación anormal del corazón, situado fuera de la caja torácica.

Si bien el nacimiento estaba previsto para Navidad, los médicos indujeron el parto semanas antes a fin de evitar que se produjeran infecciones o daños en el corazón.

Según el hospital, en el Reino Unido no se conoce ningún otro caso como este, ya que apenas se registran en el mundo uno entre millones y en la mayoría, los bebés afectados nacen sin vida. Según las estadísticas, los bebés nacidos con esa extraña condición cuentan con menos de un 10% de posibilidades de supervivencia.

Medio centenar de profesionales

Para tratar a la pequeña hicieron falta medio centenar de sanitarios, así como equipamiento médico especializado.

El día del parto, la madre, Naomi Findlay, de 31 años, fue trasladada a quirófano, donde la esperaban cuatro equipos de especialistas, formados por doctores, matronas, enfermeras y sanitarios.

Cuando nació, la pequeña fue envuelta en una bolsa de plástico esterilizada, en la que fue trasladada a una habitación adjunta, donde los especialistas en cuidados de neonatos le insertaron un tubo de respiración y goteros antes de anestesiarla.

“A los 50 minutos de haber nacido se vio que Vanellope estaba lo suficientemente estable para ser transferida al quirófano general, donde había nacido y donde la esperaban los anestesistas y los equipos quirúrgicos pediátricos en enfermedades coronarias congénitas, que comenzaron a colocarle el corazón dentro del pecho”, explicó el especialista Jonathan Cusack.

A los siete días, la pequeña fue sometida a la segunda operación, en la que se le abrió aún más el pecho a fin de crear más espacio para encajar bien el corazón y, duranteunas dos semanas, ese órgano se fue ajustando de manera natural.

La tercera intervención consistió en extraerle piel de la zona de debajo de los brazos para insertarla en el medio del cuerpo al tiempo que los médicos generaron una especie de malla para proteger el corazón, pues la niña nació sin esternón ni costillas.

Un largo camino por delante

Los médicos admitieron que antes de nacer, a la vista de las ecografías, la situación se percibía como muy delicada.

El hospital considera que Vanellope afronta aún un largo camino por delante, en el que el riesgo principal son las posibles infecciones.

El siguiente paso será desconectarla del respirador artificial, que la ayuda a recuperarse de la cirugía.

El padre de la pequeña, Dean Wilkins, de 43 años y natural de Nottingham, afirmó a la BBC que su hija está “desafiando” los pronósticos médicos y consideró que su caso “va más allá del milagro”.



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